2.2.5.- Informe final: la reconstrucción de la realidad
Introducción:
La finalidad de la investigación cualitativa es comprender e interpretar la realidad tal y como es entendida por los sujetos participantes en los contextos estudiados, pero esta comprensión no interesa únicamente al investigador. Los resultados de la investigación han de ser compartidos, comunicados, según los casos, a los patrocinadores del estudio, a los propios participantes o la medida en que pretendamos contribuir al incremento del conocimiento científico acerca de un tipo de realidades, también al resto de la comunidad de investigadores. La elaboración de un informe permite conservar la investigación, registrarla en un formato que haga posible s recuperación en cualquier momento futuro y facilite su difusión y comunicación a las distintas audiencias interesadas.
Generalmente aceptamos que una investigación ha concluido cuando se presenta un informe acerca de la misma.
El informe de investigación supondría la culminación de todo un proceso de trabajo, recogiendo, como prueba de ello, las conclusiones y los hallazgos mas significativos derivados del estudio. Sin embargo, deberían acerca algunas matizaciones acerca de esta idea convencional.
Desde una perspectiva sincrónica, el proceso de investigación concluye con la presentación del informe: Un estudio singular se da por acabado cuando se dispone de un informe final sobre el mismo. De hecho, cuando la investigación se realiza gracias a una ______ derivada de convocatorias o recargos de iniciativa publica o privada, la obtención de parte de la dotación económica suele estar condicionada a la presentación de un informe final.
Es decir, se entiende que existen garantías de que el trabajo habrá concluido cuando dicho informe haya sido elaborado.
Pero la investigación de un problema o de una realidad no siempre se agota con la conclusión de un estudio; los resultados de este llevan a plantear nuevas interrogantes, generan preguntas a las que no se dieron respuestas, suscitan la curiosidad de otros resultados alcanzados, aunque estos no sigan un orden o formato de presentación convencional. La construcción de un informe cualitativo no tiene claramente establecidos los puntos a bordar o el estudio que debe emplearse, sobre todo en la presentación de los resultados, que en este tipo de investigación suele constituir la parte mas extensa y relevante del informe. La diversidad de enfoques dentro de la investigación cualitativa genera paralelamente una variedad de estilos a la hora de redactar el informe de investigación. Además, la propia concepción de la investigación cualitativa como un proceso abierto y flexible propicia esta variedad, y ha hecho que algunos autores se descansen descaradamente por informes que posean un valor artístico (Woods, 1589) reforzando la idea de que el principal instrumento para la investigación cualitativa es el propio investigador.
Otro de los elementos que regulariza a la redacción de los informes cualitativos es la conexión de estos con la fase de análisis. El momento en que el investigador se dispone a escribir supone valorar las ideas, sospechas, interpretaciones, conclusiones que han ido surgiendo a lo largo de su trabajo. Es ahora cuando algunas ideas resultan irrelevantes para formar parte del informe, o cuando esas parecen no encajar en el cuadro que progresivamente vamos construyendo. Ello obliga a tratar de abrir nuevas vías para la comprensión, promueve la relectura de parte de los datos o la recogida de algunos nuevos, la revisión de las categorías empleadas para la reducción, el examen detenido de los memorados, por ese motivo, algunos autores recomiendan comenzar a escribir pronto entendiendo que la tarea de redacción facilita el análisis de los datos. En consecuencia, el informe de investigación cualitativa tendría por finalidad la comunicación, pero también el pensamiento sobre la realidad y la generación de las ideas. En este sentido, se ha llegado ha afirmar que la reducción del informe es un método de indagación, una vía para el descubrimiento y el análisis (Richardson, 1994).
No debe extrañar que la elaboración de un informe sea una de las tareas que a veces resulta molesta para los investigadores. Junto al análisis de datos, es el momento en que se requiere un mayor esfuerzo creador. Esta dificultad se asocia a la elaboración del informe ha hecho que muchos investigadores experimenten cierta pereza a la hora de escribir, e incurran en estados de bloqueo ante la redacción, a veces sublimado en estrategias de evitación de la tarea, tales como priorizar otra actividad, posponer el trabajo para otro momento u otras como disponer a recoger datos, dedicar mas tiempo al análisis de los mismos o revisar mas profundamente la literatura, cuando tales tareas ya han sido sobradamente cubiertas a lo largo de la investigación.
CONTENIDO DEL INFORME
La diversidad que caracteriza a los modos de hacer investigación cualitativa impide que podamos presentar un modelo único de informe. Dependiendo del tipo de investigación y de los propósitos de la misma, los contenidos abordados pueden diferir ligeramente, alterar su orden de presentación y cobrar mayor o menor importancia. En algunos casos, alejándose de cualquier convencionalismo, los informes son presentados a modos de historias o relatos con claro sentido literario. También el procedimiento usado para la difusión determina la estructuración que haremos del contenido. Así, por ejemplo, un artículo condensara los aspectos metodológicos en una breve introducción inicial, reservando la mayor parte del espacio para destacar los resultados y conclusiones.
Con la relación siguiente no se pretende definir un guion exhaustivo, sino simplemente indicar elementos de contenido que formarían parte del informe. El solapamiento entre fases de recogida y análisis de datos, por ejemplo, tendría como reflejo una presentación simultánea de ambos aspectos en el informe de investigación. Por tanto, entendemos que el informe de investigación cualitativa debería aludir a aspectos como:
a) Revisión de la literatura y planteamiento del problema. Se trata de presentar el modo en que se enmarca el estudio en un contexto teórico, relacionando algunos trabajos similares y los principales hallazgos de los mismos. Con ello se trata de destacar la importancia del tema abordado y las distintas posiciones en relación al mismo se ha encontrado en la literatura. A partir de esta primera visión teórica del tema en estudio, puede plantearse el problema inicial y/o las hipótesis que sirven como punto de arranque para el trabajo.
b) Metodología. La información acerca de la metodología de estudio comenzaría por una explicación general del proceso seguido. El informe habría de aclarar desde un principio cual ha sido la estrategia metodología adaptada en el trabajo. Además puesto que uno de los problemas existentes en el ámbito de la investigación cualitativa es la ambigüedad de los términos empleados, los cuales adquieren distintos significado según quien los utiliza, será necesario definir claramente que se entiende cuando aludimos a observación participante, estudio de casos, selección de casos discrepantes, informales clave, etc. Algunos de los puntos que habrían de ser detallados a fin de que el lector se haga una idea del proceso seguido para llegar a las conclusiones de estudio son:
-Acceso al campo. Habrá que informar acerca de los procedimientos formales o informales para acceder a los escenarios estudiados, los permisos solicitados para ello, las dificultades encontradas y el modo en que fueron sorteadas, que contrapartidas se ofrecieron a cambio de permitir la realización del estudio. Igualmente, convendrá indicar el periodo de tiempo durante el cual se prolongo al estudio, o el modo en que se estableció el rapport con los participantes. En caso de que el investigador actúe como participante en el contexto estudiado, habrá de definirse cual fue su rol y como llego a desempeñarlo.
-Selección de informantes y situaciones que fueron observadas. Una vez en el campo de trabajo, el investigador opto por seleccionar a determinados sujetos para la obtención de la información. El lector debería conocer las razones por las que se seleccionaron a tales sujetos y no a otros, de forma que pueda valorar la información de acuerdo con el origen de los informantes. Del mismo modo, la selección de situaciones concretas en las que se desarrollaron las sesiones de observación responderá a algún tipo de razones o criterios, que deben ser comunicados en el informe. Habremos de indicar si la selección se realizo de acuerdo con procedimientos de muestreo teórico o si la determinación de escenarios o informantes se realizo de manera progresiva, orientada por los resultados que se iban obteniendo en el estudio. Es una forma de legitimar y justificar el valor de la información recogida, para que no de la impresión de que los datos son accidentales, procedentes en cualquier fuente de información, sin que en su determinación hayan sido tenidos en cuenta criterios que lo justifiquen.
- Estrategias de recogida y registro de datos. Cualquier informe de investigación habría de incluir algún apartado relativo al modo en que fueron recogidos los datos. Si la estrategia de recogida de información fue la entrevista a participantes, convendrá clarificar el grado de estructuración de la entrevista y presentar el guion de entrevista utilizando o los temas fundamentales sobre los que se pretendía tratar (a veces, esta información aparece recogida en forma de anexos). El número de entrevistados y de entrevistas, la duración de estas y la extensión de las transcripciones resultantes son datos que revelarían la magnitud de la información recogida. En el caso en que se recogen datos a partir de la observación, convendría explicar los periodos de observación desarrollados y el tipo de registros (notas de campo, grabaciones en video, etc.) llevados a cabo.
-Abandono del campo. A veces, los informes de investigación mencionan el periodo durante el cual se desarrollo el trabajo de campo de campo, pero no indican las razones que llevaron a concluir en un determinado momento, ni el modo en que el abandono de la situación estudiada se produjo. Este es un aspecto que convendría incluir igualmente al presentar el informe.
-Análisis de datos. El apartado de análisis de datos es uno de los que obligadamente habría de formar parte de los informes de investigación cualitativa. El investigador habría de indicar los procedimientos seguidos en la reducción de la información, que información, que información fue descartada por irrelevante, que sistema de categorías fue empleado y si estaba prefijado o fue construido inductivamente, que tipos de disposiciones, transformaciones o comparaciones o comparaciones de llevaron a cabo para extraer el significado de los datos.
c) Resultados y conclusiones. Los resultados y conclusiones del estudio suelen representar el aspecto más importante en el informe de investigación cualitativa, hasta el punto de que en algunos casos se ha llegado a identificar a estos con el informe. Loas resultados incluyen generalmente una descripción y/o interpretación de la escena o los casos estudiados, apoyando las afirmaciones que se realizan en citas extraídas de las entrevistas a los participantes, de los registros de observación, los diarios, documentos diversos u otras fuentes de información. Junto a los resultados, un apartado final del informe puede incluir las conclusiones del estudio, en las que se sintetizan los resultados más importantes, indicando el modo en que se responde a los interrogantes planteados a las hipótesis de partida, la manera en que los fenómenos o procesos observados se explican desde determinados marcos teóricos, las coincidencias o discrepancias respecto a estudios similares, la forma en que los resultados del estudio contribuyen a incrementar el conocimiento sobre el tipo de realidades estudiadas, o las líneas de investigación sugeridas a partir de los hallazgos alcanzados. Cuando la investigación desarrollada se orienta a la resolución de problemas o la mejora de las situaciones, las conclusiones finales pueden ir seguidas de consecuencias, orientaciones recomendaciones, o medidas que habrían de adoptarse.
d) Referencias bibliográficas. La práctica totalidad de los informes de investigación incluyen referencias bibliográficas, especialmente cuando se presentan el marco teórico desde el que se desarrolla la investigación, las estrategias metodológicas utilizadas o se contextualizan teóricamente las conclusiones del estudio. Tales referencias habrán de ser incluidas en las páginas finales del informe, a fin de que cualquier lector interesado pueda dirigirse a las fuentes citadas.
e) Datos originales. Es relativamente habitual incluir en algunos tipos de informes algún anexo final con parte o la totalidad de los datos utilizados (notas de campo, observaciones, transcripciones de entrevistas, etc.), aportando la fuente primaria de las principales conclusiones que se ofrecen en el informe. De este modo, puede ser consultado el contexto en que se insertan las citas literales presentadas y los datos quedan abiertos a la interpretación de otras personas.
Organización del informe final
Este paso, en el ciclo de la investigación etnográfica, se va realizando durante la ejecución del estudio. Incluso, el informe final puede incluir y conducir a nuevas preguntas y más observaciones. Redactar un informe etnográfico requiere, de parte del investigador, la realización de un análisis intensivo. El informe debe incluir una exposición sólidamente organizada, reflejando claramente cómo los resultados se fundamentan en la información recabada.
• Goetz y LeCompte (1988) plantean que un informe etnográfico es considerado aceptable cuando contempla:
• El foco y el fin del estudio, clarificar la situación que aborda,
• El modelo o diseño de investigación y las razones de su elección,
• Los participantes del estudio, el escenario y el contexto investigado,
• La experiencia del investigador y sus roles en el estudio,
• La estrategia para recabar la información,
• La técnica empleada para analizar la información,
• Los descubrimientos del estudio, la interpretación y aplicaciones del mismo.
En síntesis, el modelo cíclico de investigación propuesto por la técnica etnográfica se caracteriza por ser dinámico, flexible y dialéctico. Según este modelo, cuando el investigador decide estudiar una realidad cultural, participa intensamente en ella a fin de comprender los eventos más significativos desde la óptica de los propios protagonistas, con miras a explicitarlos y proponer formulaciones teóricas que representen en forma fidedigna dicha realidad.
Escribir un informe de investigación es una tarea a la que los investigadores se enfrentan con actitudes diferentes. Para algunos, el momento de sentarse frente a una hoja en blanco (o una pantalla de ordenador vacía) con la necesidad de redactar el trabajo realizado representa una situación incomoda ante la que con frecuencia se ve bloqueada, es estado previo al que Woods (1987) denomina sombra del sufrimiento.
Para otros, la redacción del informe es una operación natural, en la que es necesario invertir un gran esfuerzo.
La ansiedad y el bloqueo experimentados antes de empezar a escribir es un tema reiterando en la mayoría de las obras a la redacción de informe (Van Maanem 1988; wolcon , 1990 :Woods 1985). Posiblemente comenzar a escribir sea la mejor forma de evitar bloqueos . Un modo de arrancar en la redacción definitiva de un trabajo puede ser el establecimiento de plazos. La presentación de un informe de investigación dentro del plazo fijado por alguna convocatoria, la necesidad de evitar trabajos a congresos antes de la fecha limites de recepción , o el cumplimiento de un compromiso temporal con un editor empujas a la redacción . La conciencia de que el tiempo es limitado y va inexorablemente agotándose precisita la generación de idas y la disposición a la actividad.
Entre las estrategias propuestas para vencer la inercia al comenzar la tarea de redacción, se han propuesto también las siguientes (Glesne y Peshas , 1992):
Disponerse a escribir en momentos y lugares en q no se prevé vayamos a ser interrumpidos o distraídos.
Estar preparados para escribir en otros lugares y momentos . a veces , ideas desbloqueadoras nos surgen en periodos improductivos como la espera del autobús, el momento del café , ect.. disponer de un pequeño cuaderno de notas es útil para no dejar escapar esquemas para la redacción o expresiones relevantes para nuestro informe.
Leer lo redactado el día anterior antes de disponerse a escribir. Ello permite situaciones en el panto en que dejamos la redacción aparte de realizar una revisión de las páginas ya elaboradas .
Escribir , si fuera necesario, sin prestar atención a la situación o el estilo, aspectos en los que podemos detenernos más adelante.
Una vez iniciado el proceso de redacción, algunos investigadores toman su ansiedad inicial en un vivo entusiasmo por la tarea. a medida que se ve diseñando un esquema general que permite insertar las ideas y los conocimientos desarrollados a lo largo del trabajo , crecen en el investigador la perspicacia , la capacidad de relación o la profundalizacion en la comprensión de la realidad , generando en el satisfacción y gusto por la tarea que realiza . No es raro que, avanzado el proceso, algunos investigadores sientan compulsivamente la ansiedad de seguir escribiendo. Estos casos, permanecen horas redactando y anteponen estas actividades a cualquier otra, dedicando a ella todo el tiempo necesario hasta finalizar el informe.
En la medida en que la lectura del informe de investigación sea atractiva, se vera facilitada la difusión del trabajo realizando. Si tenemos en cuenta el fin comunicativo de Todo informe de investigación, comprendemos la importancia de que el vinculo o utilizado para esa comunicación se mas adecuado posible . de ahí, el interés y cuidado que haríamos de poner en el modo de redactar el informe
El estilo de redacción varía de unos investigadores a otros, de acuerdo con las habilidades para la expresión escrita y las cualidades literarias personales de cada una.
La preocupación por el modo en que será redactado un informe es lógica si tenemos en cuenta que no solo es necesario organizar coherentemente las ideas que han ido siguiendo en el investigador a lo largo de todo trabajo, si no que además hay que presentarlas de modo atractivo.
Construcción del discurso
El informe de investigación se construye progresivamente, desde las primeras fases de un estudio. Desde que se inicia su trabajo, el investigador debería habituarse a escribir acerca del proceso que sigue los pasos dados, las reflexiones que han conducido a ello, la justificación de determinadas actuaciones… podrían perder en detalle si tratamos de recuperarlas al final del trabajo, cuando ha transcurrido un cierto periodo de tiempo en el que ha podido mediar mecanismos de olvido. El informe de investigación habría de comenzar con la propia concepción del estudio y simultanearse con las diferentes fases del trabajo
Las ideas que van surgiendo en la mente del ivestigador a medida que recoge los datos pueden quedar registradas junto con las notas de campo. Los resultados de análisis posteriores supondrían un mayo grado de elaboración sobre las informaciones recogidas. El resultado final de un trabajo de campo, en el que se han ido sucediendo fases de recogida y análisis de dato, es un conjunto de resultados y conclusiones procesionales que exigirán análisis finales mediante los que completar la imagen construida por el investigador acerca de la realidad estudiada
Las notas de campo, los comentarios del observador, los memorandos o el diario del investigador constituyen por tanto una forma primitiva del informe de investigación, en la medida en que ellos se reflejan el proceso seguido y los resultados alcanzados .sin embargo, este tipo de material, a veces disperso, deslavazadoo incompleto, requiere una cierta organización y una adecuada redacción para que pueda ser considerado un informe. Las notas tomadas durante el proceso pueden actuar únicamente como germen de un informe que crecerá a partir de ellas. Lofland y lofland recomienda enfrentarse a esta tarea de poner orden en el material recogido con una actitud abierta hacia posibles nuevas líneas de pensamiento que podrían modificar conceptos, ideas o modelos inicialmente construidos
De cara a poner orden en los contenidos del informe, nos atrevemos a proponer una estructura básica que haría de ser tomada como referencia orientada. El informe puede comenzar por enunciar teóricamente el trabajo y continuar describiendo distintos aspectos del contexto de estudio o la metodología. Un bloque final corresponde a los resultados y las conclusiones del estadio.
Organizar y presentar los resultados y conclusiones del estudio puede resultar la fase mas difícil en la elaboración del informe. De hecho como ya hemos afirmado anteoricamente, este partado suele ser uno de los mas extensos y constituye la parte fundamental del informe. La investigación cualitativa genera descripciones copiosas, ricas en información, comparaciones entre fenómeno, sujetos, escenarios, que representan una considerable volumen de ideas a plasmar en el informe. Definir el esquema de presentación constituye una necesidad a la hora de construir el discurso .
En esta tarea, es recomendable partir de un bosquejo de todas las ideas que el investigador ha aprendido durante el trabajo (conceptos, interpretaciones, proposiciones) y decidir a partir de ellas la estructura del informe. Convendrá disponer de un listado de todos los temas y tópicos encontrados en los datos. A partir de ellos, se optara por una línea argumental, destacando un tema que consideremos de especial interés. El tema puede seguir de la categoría que aglutina el mayor volumen de datos, o que ocupa un lugar preeminente en el sistema de categorías. El tema central podría ser también una afirmación o una prepoposicion mediante la que relacionamos dos o mas tegorias de significado, y que oncierra la tesis que defendemos, el mensaje central que queremos transmitir a nuestra audiencia. A partir del tema central se organizaran los restantes, mostrado como quedan relacionados con aquel
Difusión de información
Hemos venido sugiriendo, la comunicación de los trabajos de investigación se concreta en la puesta en practica de algún mecanismo de difusión de los mismos. Para presentar las diferentes vías por las que un informe llega a las audiencias interesadas. Aremos una distinción entre informes de gran distinción, tales como los libros e informes de investigación propiamente dichos, y los informes de extensión reducida, entre los que se encontrarían las contribuciones a reuniones científicas y los artículos en revistas.
Algunos informes son elaborados con la finalidad de dar cuentas de un trabajo de investigación que ha sido encomendado por terceras personas. Además de comunicar a los promotores las conclusiones del trabajo, el informe confirma que este efectivamente se ha llevado a cabo, y con frecuencia , como mencionábamos en la introducción ,la dotación económica se ve en parte condicionada ala presentación de este informe. En tales casos, los informes deben adaptarse a un formato preciso..
Otro tipo de informe se realiza con la finalidad de cumplir unos requisitos académicos o acreditar una capacidad investigadora del autor que le permita acceder a un grado académico. Es el caso de las tesis doctorales o los trabajos de investigación que los doctorandos presentan para su convalidación por créditos, en el marco de los estudios de tercer ciclo. a veces los informes de investigación son elaboradas , a modo de ponenciar, conferencias, comunicaciones o posters en congresos, seminarios u otro tipos de reuniones científicas en las que los investigadores sobre determinado campo de estudios intercambian experiencias y conocimientos. En estos casos las dimensiones del informe suelen estar limitadas, incluso a pocas paginas. Sin embargo estas formas de difusión de informes pueden llegar a ser de las mas productivas, debido a las posibilidades de discusión de los trabajos entre el autor y una audiencia especializada. En la mayoría de las reuniones de este tipo, la presentación de un trabajo va seguida de interrogantes planeadas por los asistentes, que podrían conducir a entablar interesantes debates acerca del trabajo realizado
Los informes que ven la luz en forma de publicaciones (libros o artículos de revista) han de pasar normalmente el juicio de consejos de redacción o comités científicos que aprueben su inclusión en la revista o su edición como libro.
Numerosas revistas se ocupan de publicar artículos recogiendo investigaciones cualitativas realizadas en el campo de las ciencias de la educación. Para ver publicados los resultados de una investigación no basta con remitir el manuscrito a la revista en cuestión. La practica de calidad de los investigadores ha pasado alguna vez por la experiencia de ver rechazado alguno de sus trabajos. Conseguir la publicación de un trabajo en revistas especializadas o revistas generales requiere que, a juicio del consejo asesor y del consejo de redacción de la revista, el trabajo se adopte al formato exigido y que posea un cierto nivel de calidad, oportunidad y conexión con el área temática en que se centran la revista
Las revistas exigen el cumplimiento de una serie de requisitos para una la publicación de trabajos. En algunos casos, se establece la estructura que deben poseer, aunque lo habitual es que se limiten a fijar el formato de la s paginas, el modo de incluir las figuras o gráficos, las referencias bibliográficas, las notas finales o pie de pagina , o soliciten un resumen de trabajo y alguna información sobre los autores. Algunas revistas demandan varias copias anónimas del manuscrito, a fin de que este pueda ser valorado con imparcialidad por los revisores, una versión en soporte magnético que facilite la edición, y a veces aparece la exigencia de que el trabajo no se encuentre en ese momento enviado a otra revista. En cuanto a cuestiones de estilo, buena parte de las revistas remiten a las normas publicadas por la “american psychological association (1994)” en su manual para publicaciones.
La forma mas adecuada de seleccionar a una revista a la que enviar a nuestros trabajos es posiblemente el examen de varias de ellas, para asegurarnos de que entre los artículos que publican se encuentran algunos en la línea (investigadora, temática, lógica, etc.) del estudio que hemos realizado. Algunas revistas, afortunadamente , aclaran el tipo de artículos que están dispuestos a publicar .
En la practica, la elección por parte de un investigador, de una revista a la que enviar su trabajo se basa a menudo en el conocimiento de la misma como consecuencia de la consulta de determinados artículos publicados en ella. A veces los trabajos consultados aparecen en revistas prestigiosas, en las que muchos investigadores aspiran a ver publicados sus trabajos.
El prestigio de una revista viene dado por su impacto, un índice numérico calculado a partir del numero de citas de que son objetos de trabajo publicados en la misma.
La percepción de numerosos trabajos obliga a la los consejos de redacción a seleccionar una parte de los manuscritos recibidos, publicando un porcentaje reducido de los enviados. De ahí, que la publicación de un informe de investigación en una revista sea a veces el resultado reenvíos a diferentes revistas. Esto no supone ningún problema, puesto que exige un amplio abanico de revistas probablemente muchas mas de las que el investigador imagina, a las que un trabajo podría ser remitido con posibilidades de ser aceptado. Generalmente, las razones por las que un trabajo es rechazado son comunicadas al autor mismo, con lo cual esta experiencia, en cierto modo frustrante, tiene como contrapartida la posibilidad de mejorar nuestra técnica para la redacción de informes, aunque algunas revistas se limiten a responder lacónicamente que “el trabajo no se adapta a la línea auditorial de la revista”, sin entrar a pormenorizar las razones de su rechazo.
un inconveniente que de la publicacion en revistas es que el numero de paginas queda limitada, lo cual obliga a sintetizar los trabajos o de seleccionar solo parte de estos para su publicacion. Otro problema es el tiempo transcurrido desde que el manuscrito enviado hasta que ve la luz en alguno de los numeros de la revista y llega a manos de los lectores.El proceso de revision resulta lento y hace que el autor no posea una respuesta sobre la aceptacion o no de su trabajo hasta transcurridos varios meces desde su envio. a veces, autor y editores intercambian correspondencia hacerca de las modificaciones que, a juicio de los miembros del consejo asesor que se han ocupado de la revision, convendria introducir en el manuscrito. Una vez aceptado, los consejos de redaccion, siguiendo criterios tematicos o de oportunidad, establecen cuando debe a parecer el trabajo. La impresión y distribucion de la revista consume aun tiempo adicional. Todo ello hace que los informes de investigacion publicados como articulos en revistas lleguen a los lectores con un considerado retraso. Este inconveniente se ve paliado en las publicaciones periodicas que adoptan el formato electronico, en cuyo caso la distribucion y recepcion de los numeros de la revista es a travez de mensajeria electronica es practicamente instantanea.
CUESTIONARIO:
I. Contesta lo que se te pide.
1. ¿Cuál es la finalidad de la investigación cualitativa?
La finalidad de la investigación cualitativa es comprender e interpretar la realidad tal y como es entendida por los sujetos participantes en los contextos estudiados, pero esta comprensión no interesa únicamente al investigador.
2.¿Menciona los dos aspectos que debe aludir la investigación cualitativa?
Revisión de la literatura y planteamiento del problema.
Metodología.
3. Con tus propias palabras explica ¿a que se refieren las Estrategias de recogida y registro de datos?
II. Subraya la respuesta correcta:
1. Se trata de presentar el modo en que se enmarca el estudio en un contexto teórico, relacionando algunos trabajos similares y los principales hallazgos de los mismos.
a) Metodología.
b) Revisión de la literatura y planteamiento del problema.
c) Análisis de datos.
2. Habrá que informar acerca de los procedimientos formales o informales para acceder a los escenarios estudiados, los permisos solicitados para ello, las dificultades encontradas y el modo en que fueron sorteadas, que contrapartidas se ofrecieron a cambio de permitir la realización del estudio.
a) Metodología.
b) Revisión de la literatura y planteamiento del problema.
c) Acceso al campo.
3. A veces, los informes de investigación mencionan el periodo durante el cual se desarrollo el trabajo de campo de campo, pero no indican las razones que llevaron a concluir en un determinado momento, ni el modo en que el abandono de la situación estudiada se produjo.
a) Metodología.
b) Abandono del campo.
c) Acceso al campo.
III. Relaciona las siguientes columnas.
1. Construcción del discurso.
2. Difusión de información.
3. Contenido del informe.
1. (2) Algunos informes son elaborados con la finalidad de dar cuentas de un trabajo de investigación que ha sido encomendado por terceras personas. Además de comunicar a los promotores las conclusiones del trabajo, el informe confirma que este efectivamente se ha llevado a cabo, y con frecuencia , como mencionábamos en la introducción ,la dotación económica se ve en parte condicionada ala presentación de este informe.
2. (1) Las ideas que van surgiendo en la mente del ivestigador a medida que recoge los datos pueden quedar registradas junto con las notas de campo. Los resultados de análisis posteriores supondrían un mayo grado de elaboración sobre las informaciones recogidas.
3. (3) La diversidad que caracteriza a los modos de hacer investigación cualitativa impide que podamos presentar un modelo único de informe. Dependiendo del tipo de investigación y de los propósitos de la misma, los contenidos abordados pueden diferir ligeramente, alterar su orden de presentación y cobrar mayor o menor importancia.
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lunes, 12 de abril de 2010
domingo, 11 de abril de 2010
2.3 El diseño etnográfico
Las estrategias de investigación (fenomenológica, empírica y naturalista) tienden a reflejar los modos suposicionales de inducción, generación, construcción y subjetividad de los casos.
Un aspecto importante del diseño etnográfico es que contrasta los resultados con elementos típicos del diseño experimental. Mishler (1979), afirma que la etnografía pone mayor importancia a los métodos cualitativos la validad de los resultados, a los análisis globales de los fenómenos y las variables del proceso, mientras que la experimentación subraya los métodos cuantitativos, la fiabilidad de las mediciones.
La etnografía se distingue de la experimentación y otros diseños positivistas, basándose en su contribución al progreso científico.
Desarrollo del diseño etnográfico de investigación:
La etnografía como modelo de investigación hunde sus raíces en la antropología y en particular en la voluntad de los teóricos del siglo XIX y principios del XX. En estos tiempos se descubrió que existía un modelo de investigación en los estudios descriptivos y taxonómicos de la historia natural, en la cual se formaron muchos de los primeros etnógrafos.
A lo largo del siglo XIX, los teóricos recurrieron a los datos y descripciones de culturas aportadas por viajeros, misioneros, aventureros y científicos. La calidad de este material oscilaba entre descripciones desapasionadas y exhaustivas, comparables a las que actualmente puede realizar cualquier antropólogo.
Max (1917) señala una influencia adicional, derivada de la investigación orientada a la acción de los investigadores sociales europeos de los siglos XVIII y XIX.
Los análisis y síntesis comparativos aparecen como un medio de comprobación y quizás justificar, ciertas teorías sobre el concepto dado. Los primeros antropólogos disentían en cuanto a los objetivos y métodos de investigación, para Franz Boas, dada la escasez de datos y la falta de organización de la misma, parte del punto descriptivo, a fin de estudiar en profundidad pequeños grupos bien delimitados. Stocking (1968) estaba más interesado en establecer modelos y relaciones entre distintos grupos.
Sin embargo persistían diferencias importantes en el enfoque y el método, como disciplina, la sociología, muestreos y el análisis estadístico por eso los antropólogos subrayan los aspectos interpersonales de la investigación, como ganar el acceso al campo y la selección de informantes.
Etnografía:
Para Spradley (1979) lo fundamental es el registro del conocimiento cultural.
Gumperz (1981) entiende que lo básico es la investigación detallada de patrones de interacción social.
Lutz (1981) es el análisis holístico de las sociedades. En ocasiones la etnografía se define como esencialmente descriptiva, otras veces como una forma de registrar narrativas orales (Walker 1981) y ocasionalmente se pone el énfasis en el desarrollo y verificación de teorías (Glaser y Stratuss, 1976)
Cuando nos referimos a Etnografía la entendemos como el método de investigación por el que se aprende el modo de vida de una unidad social concreta. A través de la etnografía se persigue la descripción o reconstrucción analítica de carácter interpretativo de la cultura, formas de vida y estructura social del grupo investigado. “Delimitación”
Desde una dimensión práctica, Atkunson y Hammerley conceptualizan la entografía como una forma de investigación social caracterizada por la fuente del análisis, la recogida de datos, investigación en profundidad y el análisis de datos que conlleva a la interpretación de los significados. El papel del observador es fundamental para enriquecer el carácter evolutivo del estudio, recurrir a los instrumentos clave para realizar el estudio y la utilización de la cuantificación cuando sea necesario.
Con esto surgen ciertas condiciones y Spindler proponen ciertos criterios como son:
• Las observaciones contextualizadas – conducta observada
• La hipótesis
• La observación prolongada y repetitiva
• Punto de vista de la realidad
• Conocimiento cultural
• Instrumentos: códigos, esquemas, cuestionarios, entrevista
Cuestionario:
1. ¿Menciona un aspecto importante del diseño etnográfico?
2. ¿De qué manera se distingue la Etnografía?
3. ¿Cuál es la aportación de Marx?
4. ¿En el siglo XIX como investigaban los teóricos?
5. ¿Cuál era el método de investigación de Franz Boas?
6. ¿Cómo se define la etnografía?
7. ¿Cómo se entiende la etnografía?
8. ¿Qué persigue la etnografía?
9. Menciona las 9 condiciones para Spindler
Un aspecto importante del diseño etnográfico es que contrasta los resultados con elementos típicos del diseño experimental. Mishler (1979), afirma que la etnografía pone mayor importancia a los métodos cualitativos la validad de los resultados, a los análisis globales de los fenómenos y las variables del proceso, mientras que la experimentación subraya los métodos cuantitativos, la fiabilidad de las mediciones.
La etnografía se distingue de la experimentación y otros diseños positivistas, basándose en su contribución al progreso científico.
Desarrollo del diseño etnográfico de investigación:
La etnografía como modelo de investigación hunde sus raíces en la antropología y en particular en la voluntad de los teóricos del siglo XIX y principios del XX. En estos tiempos se descubrió que existía un modelo de investigación en los estudios descriptivos y taxonómicos de la historia natural, en la cual se formaron muchos de los primeros etnógrafos.
A lo largo del siglo XIX, los teóricos recurrieron a los datos y descripciones de culturas aportadas por viajeros, misioneros, aventureros y científicos. La calidad de este material oscilaba entre descripciones desapasionadas y exhaustivas, comparables a las que actualmente puede realizar cualquier antropólogo.
Max (1917) señala una influencia adicional, derivada de la investigación orientada a la acción de los investigadores sociales europeos de los siglos XVIII y XIX.
Los análisis y síntesis comparativos aparecen como un medio de comprobación y quizás justificar, ciertas teorías sobre el concepto dado. Los primeros antropólogos disentían en cuanto a los objetivos y métodos de investigación, para Franz Boas, dada la escasez de datos y la falta de organización de la misma, parte del punto descriptivo, a fin de estudiar en profundidad pequeños grupos bien delimitados. Stocking (1968) estaba más interesado en establecer modelos y relaciones entre distintos grupos.
Sin embargo persistían diferencias importantes en el enfoque y el método, como disciplina, la sociología, muestreos y el análisis estadístico por eso los antropólogos subrayan los aspectos interpersonales de la investigación, como ganar el acceso al campo y la selección de informantes.
Etnografía:
Para Spradley (1979) lo fundamental es el registro del conocimiento cultural.
Gumperz (1981) entiende que lo básico es la investigación detallada de patrones de interacción social.
Lutz (1981) es el análisis holístico de las sociedades. En ocasiones la etnografía se define como esencialmente descriptiva, otras veces como una forma de registrar narrativas orales (Walker 1981) y ocasionalmente se pone el énfasis en el desarrollo y verificación de teorías (Glaser y Stratuss, 1976)
Cuando nos referimos a Etnografía la entendemos como el método de investigación por el que se aprende el modo de vida de una unidad social concreta. A través de la etnografía se persigue la descripción o reconstrucción analítica de carácter interpretativo de la cultura, formas de vida y estructura social del grupo investigado. “Delimitación”
Desde una dimensión práctica, Atkunson y Hammerley conceptualizan la entografía como una forma de investigación social caracterizada por la fuente del análisis, la recogida de datos, investigación en profundidad y el análisis de datos que conlleva a la interpretación de los significados. El papel del observador es fundamental para enriquecer el carácter evolutivo del estudio, recurrir a los instrumentos clave para realizar el estudio y la utilización de la cuantificación cuando sea necesario.
Con esto surgen ciertas condiciones y Spindler proponen ciertos criterios como son:
• Las observaciones contextualizadas – conducta observada
• La hipótesis
• La observación prolongada y repetitiva
• Punto de vista de la realidad
• Conocimiento cultural
• Instrumentos: códigos, esquemas, cuestionarios, entrevista
Cuestionario:
1. ¿Menciona un aspecto importante del diseño etnográfico?
2. ¿De qué manera se distingue la Etnografía?
3. ¿Cuál es la aportación de Marx?
4. ¿En el siglo XIX como investigaban los teóricos?
5. ¿Cuál era el método de investigación de Franz Boas?
6. ¿Cómo se define la etnografía?
7. ¿Cómo se entiende la etnografía?
8. ¿Qué persigue la etnografía?
9. Menciona las 9 condiciones para Spindler
sábado, 10 de abril de 2010
2.2.6 EVALUACION DE LA INVESTIGACION ETNOGRAFICA
EVALUACION DE LA INVESTIGACION ETNOGRAFICA.
EVALUACION DEL DISEÑO ETNOGRAFICO.
La determinación de la calidad de una investigación plantea el problema comparable. El esfuerzo empleado no es suficiente y tampoco el mero seguimiento de las directrices o normas de procedimiento.
Estos son aspectos imprescindibles, pero la calidad es algo mas equivoco, como ya hemos señalando, la calidad se puede reconocer cuando se ve, pero articular y definir sus dimensiones resulta bastante mas complicada. Para facilitar el proceso, hemos identificado 5 atributos cuya concurrencia contribuye al merito de cualquier investigación y, por tanto de un estudio etnográfico. Son propiedad, claridad, comprensividad, credibilidad, y significación.
El informe de una etnografía debe contener, identificados y comentados:
1.- los fines y cuestiones planeados.
2.- los marcos conceptuales y teóricos que informaron la actividad investigadora
3.- el diseño general o la variante que modelaron el estudio
4.- el grupo de que se obtuvieron los datos
5.- las experiencias y roles del investigador
6.- los métodos de recogida de datos utilizados.
7.- la estrategias de análisis desarrolladas
8.- las conclusiones, interpretación y aplicaciones elaboradas.
La ejecución de estas tareas es un elemento necesario. Una vez establecido que el informe es completo se evalúan sus componentes para determinar sus noveles de propiedad, comprensividad, credibilidad y significación, lo que permite estimar su valor intrínseco, así como juzgar el merito comparativo de distintos estudios. Estos 5 criterios se pueden conceptualizar como escalas.
1. Apropiado – inapropiado
2. Claro – opaco
3. Comprensivo – limitado
4. Creíble – no creíble
5. Significativo – trivial.
Para facilitar la evaluación de una etnografía según estas 5 escalas, abordaremos las cuestiones fundamentales de cada uno de sus 8 componentes y plantearemos las preguntas que han de ser contestadas afirmativamente para que el estudio satisfaga os criterios de calidad.
FOCO Y FIN DEL ESTUDIO
La claridad y la significación son los criterios fundamentales para evaluar la calidad de los fines de las investigaciones. Si las cuestiones y el fin de un estudio no aparecen en el informe, o no pueden ser resumidos en un párrafo breve, aquel carece probablemente de un foco claro y este problema se reflejara en sus resultados.
Cuando el fin y las cuestiones de la investigación están articulados claramente, la cuestión central pasa a ser la significación. Esta se determina por la medida en que un estudio aporta algo al conocimiento existente y es aplicable en la disciplina a que pertenece.
En la investigación educativa, la cuestión que tradicionalmente se plantea es si el estudio es una repetición de otro anterior. Sin embargo, aunque la originalidad es un factor que contribuye a la significación de un estudio en ciertas situaciones, por si sola no garantiza que este no sea trivial.
Por otra parte una investigación es también significativa si aporta nueva perspectivas a viejas cuestiones y cuando perfecciona, verifica o corrobora los conocimientos existentes a través de diseños comparativos o replicativos.
En este último caso, para la evaluación de su significatividad habrá de tenerse en cuenta el número de replicaciones efectuadas hasta el momento, los fines de estas y los resultados conseguidos. Los argumentos ofrecidos por los investigadores para defender la significación de su trabajo tienen que ser creíbles.
Apoyar la justificación del estudio con referencias suficientes a la literatura relacionada con el tema evita esos problemas y contribuye a dar credibilidad a los argumentos del investigador.
Un segundo aspecto de la significación del foco y el fin de un estudio es su aplicabilidad que esta determinada, en parte por los destinatarios previstos del estudio, y en parte por el fin de este.
Asimismo, una investigación puede servir en principio para documentar y preservar fenómenos sociales, como tradicionalmente ha hecho la etnografía con las sociedades indígenas en trance de desaparición, o los estudios de casos gráficos con los efectos sociales de desastres naturales.
La aplicabilidad, por lo tanto, no es mera función de las percepciones de los demás. Debe buscarse en la credibilidad y el poder persuasivo de los argumentos de los investigadores que han especificado cuidadosamente las implicaciones de sus estudios y valorarse en el contexto de las intenciones de estos científicos.
MARCO TEÓRICO Y CONCEPTUAL
Los conceptos y constructos son las abstracciones de los escenarios y experiencias reales que constituyen el fundamento de una investigación. El marco teórico indica la interacción e interrelación esperadas de dichos conceptos y constructos.
Para la evaluación del marco teórico o conceptual de una etnografía hay que abordar tres cuestiones básicas. En primer lugar, el marco teórico no debe ser algo que se prepara una vez concluida la investigación empírica. Las cuestiones planteadas en la investigación deben estar firmemente integradas en el marco conceptual; no sirve poner las más o menos en relación con una estructura teórica añadida al final para dar satisfacción a los recensores o a un tribunal de tesis. Los conceptos y constructos que modelan el estudio deben ser claros y estar bien definidos, como se ha señalado anteriormente; sus relaciones mutuas debe reflejar tanto las cuestiones de la investigación en el plano empírico como su marco teórico más abstracto. Por ejemplo, en la investigación de NELSON (1982) sobre los escritores profesionales que trabajaban como profesores de lengua, se utilizaron constructos originales para Interpretar los resultados, así como para idear la estrategia de selección secuencial que enmarcó la última parte de la recogida de datos. Dichos constructos están tan integrados con el fin, diseño y conclusiones del estudio que este carecería de sentido sin ellos.
Segundo, el marco teórico debe ser apropiado, tanto en su alcance como en su contenido, para las cuestiones de la investigación. Es frecuente que los Investigadores neófitos restrinjan el ámbito de sus estructuras conceptuales a lo que esté en vigor en cada momento en una subárea de su disciplina, con lo que dejan de utilizar otras teorías y constructos sociales que potenciarían su trabajo. Otros presentan como fundamento teórico de sus estudios proposiciones que apoyan un punto de vista único, descuidando así la cuestión de las explicaciones rivales. En ambos casos, la consecuencia es una autolimitación innecesaria; por otra parte, este tipo de prácticas puede dar como resultado la elección de una base conceptual inapropiada para el estudio.
Por último, el marco teórico debe derivarse de enunciados de relaciones empíricas, o ser convertible en proposiciones susceptibles de investigación empírica, y no que inciten a un desarrollo directo a partir de aserciones normativas o juicios de valor sólo supuestamente factuales. Por ejemplo, hay multitud de Investigaciones educativas que comienzan con frases como "unos administradores eficaces crean una atmósfera que estimula el rendimiento de los alumnos". A eso le sigue el establecimiento de correlaciones entre las puntuaciones de los alumnos en las pruebas y dimensiones cuantificables del comportamiento de los administradores, prestándose escasa o nula atención a lo que constituye un liderazgo eficaz o a los valores implícitos en este tipo de constructos.
MODO GENERAL DE LA INVESTIGACION.
Un diseño concreto puede ser el optimo en todo caso; por tanto, es fundamental determinar si el modelo utilizado constituye un enfoque eficaz y adaptado a los fines y cuestiones específicamente planteados por el investigador, entre los estudios para los que se considera que el diseño etnográfico s apropiado están los análisis de sistemas socioculturales.
La etnografía que se aprecia actualmente en la investigación educativa, una segunda cuestión importantes será establecer si el diseño que su autor califica etnográfico es realmente, algunos investigadores utiliza el calificativo como sinónimo de investigación cualitativa.
El problema se refiere a la, medida en que un estudio se ajusta al modelo etnográfico clásico que al hecho de si el diseño utilizado es apropiado y suficientemente comprensivo para responder en forma creíble y convincente a las cuestiones planteadas por el investigador.
Debe pues evitarse rechazar una investigación por el mero hecho de que resulte atípica; no obstante, también es legitimo esperar que los investigadores utilicen sus métodos y terminologías de forma precisa y consistente.
Las decisiones del investigador respecto a la elección del diseño que va a utilizar deben basarse en factores como: el problema de la investigación, los fines de los participantes; la credibilidad del investigador, los métodos y el diseño; el tiempo y recursos disponibles; y el fin de la investigación.
SELECCIÓN DE PARTICIPANTES, ESCENARIOS Y CIRCUNSTANCIAS.
El ideal de una etnografía es describir a los participantes, el escenario y las circunstancias con tanta claridad que la imagen reproducida componga una fotografía verbal.
Beals y Cols, indican que esta claridad descriptiva es la prueba de validez definitiva de una investigación etnográfica: el informe etnográfico debe resultar debe resultar una guía eficaz para hacerse miembro de la cultura descrita.
Un informe etnográfico debe ofrecer los detalles suficientes para comunicar de que manera las dimensiones del escenario, las circunstancias y los participantes afectan y sesgan los resultados del estudio.
Todavía más importante es determinar la medida en que los participantes y escenarios elegidos son apropiados para los fines del estudio y las muestras o selecciones.
EXPERIENCIA Y ROL DEL INVESTIGADOR
Las especiales relaciones desarrolladas por los etnógrafos en los escenarios de sus investigaciones son decisivas para la profundidad y amplitud de la información que pueden reunir (POWDERMAKER, 1966). En ellos influye la fluidez en el idioma, dialecto o jerga de los participantes, así como el modo en que se consiguió acceder al escenario de la investigación (B ERRE MAN, 1962). La medida en que el rol adquirido por un investigador limita o facilita la recogida de los datos relevantes para los fines y cuestiones que ha planteado, constituye un elemento decisivo en la evaluación de un estudio etnográfico.
Las limitaciones derivadas de las características y preferencias personales del
investigador son a veces inevitables: edad, sexo y etnicidad son los factores que más frecuentemente restringen el acceso a los datos. Estos sesgos deben ser abordados y comentados clara y abiertamente para hacer creíble un estudio. De forma similar, las características físicas, sociales, morales y emocionales del investigador afectan a las decisiones que éste toma respecto de su participación en los distintos aspectos de la vida de los grupos, llegando incluso a impedir que pueda implicarse en actividades que son esenciales para comprender la cultura que está estudiando. Los investigadores deben señalar estos factores y explicar sus efectos sobre la credibilidad, comprensividad y
comparabilidad de los resultados de su trabajo.
Los etnógrafos pueden encontrar algunos escenarios tan seductores o tan repugnantes que llegan a perder su perspectiva sobre ellos. En este último caso, pueden negarse a asignar valor positivo alguno a la cultura estudiada (p. ej., TURNBuLL, 1972); en el primero, los investigadores a veces hacen causa común con los participantes y se asimilan a los nativos (p. ej., CASTAÑEDA, 1968). Ninguna de estas situaciones contribuye a la ciencia: los investigadores pierden su exterioridad, o la perspectiva especial que el examen a través de un marco científico aporta al estudio del comportamiento humano. WAX (1971) indica que la solución a este dilema depende de la capacidad del investigador de resocializarse en el plano personal, al tiempo que mantiene, sobre este mismo proceso, la perspectiva reflexiva de un extraño. Un buen ejemplo es la obra de Jan YOORS (1967), quien se unió a un grupo de gitanos cuando era niño y posteriormente se convirtió en etnógrafo, sistematizando y profundizando su conocimiento de la vida de esta etnia. Por tanto, la cuestión fundamental que a este respecto se debe plantear el evaluador es: dado el nivel de participación del investigador en el grupo y la naturaleza de los sesgos y supuestos identificados, ¿pueden considerarse legítimos y creíbles los resultados que ha obtenido?
ESTRATEGIAS DE RECOGIDA DE DATOS.
Los investigadores deben presentar razones plausibles de su elección de los métodos de recogida de datos y justificar que los datos que estos nos proporcionan son relevantes para las cuestiones de la investigación. Este es un aspecto esencial de la evaluación de un estudio etnográfico para la elección de sus métodos el investigador debe tener en cuenta los efectos del agotamiento provocado por la investigación en los participantes y en el mismo.
Eliminar la recogida de datos innecesarios o irrelevantes y resistir la tentación de sobresaturar el lugar que esta estudiando.
El investigador debe de describir el modo en que efectuó varias tareas. La descripción de la planificación la toma de decisiones anteriores y simultaneas el trabajo de campo, permite a los recensores y críticos determinar si la recogida de datos elegidos fueron los apropiados.
Los niveles del discurso y el lenguaje de los instrumentos deben ajustarse a la edad, experiencia y cultura de los respondientes.
Debe de concederse a los investigadores tiempo suficiente para dedicarse a las cuestiones planteadas en sus estudios. La mayor parte de los estudios exigen dedicar largos periodos a la realización de entrevistas y observación; en otros, puede bastar una en cuenta y una estancia en el campo mínima que corrobore los resultados.
La evaluación de las significación, credibilidad y comprensividad de los métodos depende de la calidad de los datos contenidos en el informe de la investigación la recogida de datos debe ser suficientemente comprensiva para responder a todas las cuestiones de la investigación y proporcionar fuentes de información alternativa para la confirmación, matización o eliminación de los hallazgos preliminares obtenidos de una sola fuente de datos.
Ejecutadas en forma adecuada, proporcionan datos con un alto grado de validez. La fiabilidad de las historia profesionales, entrevistas a informantes clave, y observación participante depende de:
1 una exposición clara del rol adaptado por el investigador en el campo y de las técnicas exactas utilizadas en la recogida y el análisis de los datos;
2.- la claridad de la presentación de los constructos desarrollados en el estudio.
TECNICAS DEL ANALISIS DE DATOS
El análisis de los datos es la actividad investigadora que más arrogante e inadecuadamente se presenta en los informes etnográficos. Este fenómeno se debe a la complejidad de la mayor parte de los datos obtenidos con procedimientos etnográficos como al carácter abierto de los análisis que se realizan en esta tradición.
La credibilidad exige, determinar los orígenes de estos procesos dinámicos y justificarlos, de forma que los lectores puedan examinar por si mismos las inferencias, generalizaciones, predicciones o metáforas que contribuyeron a los resultados del estudio.
Las categorías ideadas por el investigador para el análisis deben distinguirse de los constructos de los participantes. Si las estrategias analíticas utilizadas han sido descritas con claridad, se puede evaluar su propiedad.
Esto requiere que se designen las unidades del análisis y los constructos fundamentales y se comente su desarrollo, a fin de que pueda evaluarse su relevancia para las cuestiones de la investigación, los marcos teóricos y conceptuales y la naturaleza de los datos recogidos durante la estancia en el campo.
La utilización de formas de análisis excesivamente simplistas y limitadas afecta de formas negativa al desarrollo de resultados iniciales más complejos y significativos e impide la posterior generación y perfeccionamiento de la teoría.
PRESENTACIÓN, INTERPRETACIÓN Y APLICACIÓN DE LOS RESULTADOS
Los formatos de presentación de los resultados varían considerablemente según los estudios. Pueden ser narraciones cronológicas, síntesis temáticas conceptuales o estructuras de solución de problemas articuladas en torno a las cuestiones fundamentales. Independientemente de cómo se presenten los resultados, éstos deben ser claros y creíbles. Deben convencer al lector de que representan adecuadamente la realidad investigada. Deben ofrecer datos suficientemente densos, complejos y representativos de varias perspectivas. Y lo que quizá sea lo más importante, deben persuadir al lector de que los datos son aplicables rigurosamente a las cuestiones que se han planteado.
En los estudios en que los componentes centrales del diseño están bien integrados, separar la presentación de los datos de su interpretación puede ofrecer dificultades. A este respecto es conveniente identificar y distinguir los niveles de confianza atribuidos a las interpretaciones. Un indicativo de que el estudio se ha llevado a cabo de forma competente es la presentación y comentario de los datos que constituyen casos negativos, discrepantes o desviados. Este material resalta los límites entre descripción e interpretación y contribuye a la credibilidad y comprensividad del informe. En su tratamiento de la interpretación de los datos observacionales, Mc CUTCHEON (1981) propone cuatro criterios para evaluar la calidad de este proceso. Las interpretaciones legítimas son posibles, ordenadas y lógicas; las alternativas son reconocidas y rechazadas de forma razonable y adecuada. Las interpretaciones legítimas se basan en datos suficientes; como se ha señalado antes WOLCOTT (1975) subraya la necesidad de proporcionar una cantidad suficiente de datos brutos para que el lector pueda estimar independientemente la credibilidad de las conclusiones. Las interpretaciones legítimas son consistentes con los conocimientos disponibles sobre grupos y fenómenos similares; las discrepancias se abordan de manera plausible. Las interpretaciones legítimas son significativas; contribuyen a la comprensión de fenómenos complejos, a la creación y perfeccionamiento de teorías o al tratamiento de cuestiones y controversias sociales.
Este último criterio engloba a tres de las dimensiones de la evaluación ya indicadas: propiedad, comprensividad y significación. Unos resultados lo bastante comprensivos son aplicables a diversos marcos teóricos y conceptuales de las ciencias sociales. Se pueden proponer apropiadamente como casos con diversas implicaciones. Pese a que los investigadores se responsabilizan tan sólo de la integración de sus propias conclusiones en los marcos conceptuales específicos que informaron su actividad, para los lectores debe ser evidente que los resultados profundos y complejos ofrecidos poseen otras aplicaciones. Esto, a su vez, contribuye a la significación del estudio.
Cuanto más explícitamente identifiquen los investigadores los fundamentos de sus interpretaciones, se podrán valorar éstas de forma más adecuada. Cuando se afirme una relación entre los datos, debe demostrarse su ocurrencia y su covariacion y cuando se les atribuya algún significado, ello se ha de explicitar y justificar: Cuando se proponga la generalización de relaciones causales o de consecuencia a otros escenarios y poblaciones, se ha de mostrar el orden temporal y la covariación de los fenómenos, así como justificar la eliminación de explicaciones alternativas (DENZIN, 1978).
Por último, la integración de los hallazgos de un estudio en un marco más amplio y la significación atribuida a las conclusiones revelan la medida en que el investigador ha conseguido los fines que se proponía. En el caso frecuente de que los investigadores descubran datos e interpretaciones no previstos, exponer cómo éstos se integran en el marco de la investigación y cuál es su significación permite a recensores y críticos evaluar el estudio con arreglo a las nuevas orientaciones.
EVALUACION DEL DISEÑO ETNOGRAFICO.
La determinación de la calidad de una investigación plantea el problema comparable. El esfuerzo empleado no es suficiente y tampoco el mero seguimiento de las directrices o normas de procedimiento.
Estos son aspectos imprescindibles, pero la calidad es algo mas equivoco, como ya hemos señalando, la calidad se puede reconocer cuando se ve, pero articular y definir sus dimensiones resulta bastante mas complicada. Para facilitar el proceso, hemos identificado 5 atributos cuya concurrencia contribuye al merito de cualquier investigación y, por tanto de un estudio etnográfico. Son propiedad, claridad, comprensividad, credibilidad, y significación.
El informe de una etnografía debe contener, identificados y comentados:
1.- los fines y cuestiones planeados.
2.- los marcos conceptuales y teóricos que informaron la actividad investigadora
3.- el diseño general o la variante que modelaron el estudio
4.- el grupo de que se obtuvieron los datos
5.- las experiencias y roles del investigador
6.- los métodos de recogida de datos utilizados.
7.- la estrategias de análisis desarrolladas
8.- las conclusiones, interpretación y aplicaciones elaboradas.
La ejecución de estas tareas es un elemento necesario. Una vez establecido que el informe es completo se evalúan sus componentes para determinar sus noveles de propiedad, comprensividad, credibilidad y significación, lo que permite estimar su valor intrínseco, así como juzgar el merito comparativo de distintos estudios. Estos 5 criterios se pueden conceptualizar como escalas.
1. Apropiado – inapropiado
2. Claro – opaco
3. Comprensivo – limitado
4. Creíble – no creíble
5. Significativo – trivial.
Para facilitar la evaluación de una etnografía según estas 5 escalas, abordaremos las cuestiones fundamentales de cada uno de sus 8 componentes y plantearemos las preguntas que han de ser contestadas afirmativamente para que el estudio satisfaga os criterios de calidad.
FOCO Y FIN DEL ESTUDIO
La claridad y la significación son los criterios fundamentales para evaluar la calidad de los fines de las investigaciones. Si las cuestiones y el fin de un estudio no aparecen en el informe, o no pueden ser resumidos en un párrafo breve, aquel carece probablemente de un foco claro y este problema se reflejara en sus resultados.
Cuando el fin y las cuestiones de la investigación están articulados claramente, la cuestión central pasa a ser la significación. Esta se determina por la medida en que un estudio aporta algo al conocimiento existente y es aplicable en la disciplina a que pertenece.
En la investigación educativa, la cuestión que tradicionalmente se plantea es si el estudio es una repetición de otro anterior. Sin embargo, aunque la originalidad es un factor que contribuye a la significación de un estudio en ciertas situaciones, por si sola no garantiza que este no sea trivial.
Por otra parte una investigación es también significativa si aporta nueva perspectivas a viejas cuestiones y cuando perfecciona, verifica o corrobora los conocimientos existentes a través de diseños comparativos o replicativos.
En este último caso, para la evaluación de su significatividad habrá de tenerse en cuenta el número de replicaciones efectuadas hasta el momento, los fines de estas y los resultados conseguidos. Los argumentos ofrecidos por los investigadores para defender la significación de su trabajo tienen que ser creíbles.
Apoyar la justificación del estudio con referencias suficientes a la literatura relacionada con el tema evita esos problemas y contribuye a dar credibilidad a los argumentos del investigador.
Un segundo aspecto de la significación del foco y el fin de un estudio es su aplicabilidad que esta determinada, en parte por los destinatarios previstos del estudio, y en parte por el fin de este.
Asimismo, una investigación puede servir en principio para documentar y preservar fenómenos sociales, como tradicionalmente ha hecho la etnografía con las sociedades indígenas en trance de desaparición, o los estudios de casos gráficos con los efectos sociales de desastres naturales.
La aplicabilidad, por lo tanto, no es mera función de las percepciones de los demás. Debe buscarse en la credibilidad y el poder persuasivo de los argumentos de los investigadores que han especificado cuidadosamente las implicaciones de sus estudios y valorarse en el contexto de las intenciones de estos científicos.
MARCO TEÓRICO Y CONCEPTUAL
Los conceptos y constructos son las abstracciones de los escenarios y experiencias reales que constituyen el fundamento de una investigación. El marco teórico indica la interacción e interrelación esperadas de dichos conceptos y constructos.
Para la evaluación del marco teórico o conceptual de una etnografía hay que abordar tres cuestiones básicas. En primer lugar, el marco teórico no debe ser algo que se prepara una vez concluida la investigación empírica. Las cuestiones planteadas en la investigación deben estar firmemente integradas en el marco conceptual; no sirve poner las más o menos en relación con una estructura teórica añadida al final para dar satisfacción a los recensores o a un tribunal de tesis. Los conceptos y constructos que modelan el estudio deben ser claros y estar bien definidos, como se ha señalado anteriormente; sus relaciones mutuas debe reflejar tanto las cuestiones de la investigación en el plano empírico como su marco teórico más abstracto. Por ejemplo, en la investigación de NELSON (1982) sobre los escritores profesionales que trabajaban como profesores de lengua, se utilizaron constructos originales para Interpretar los resultados, así como para idear la estrategia de selección secuencial que enmarcó la última parte de la recogida de datos. Dichos constructos están tan integrados con el fin, diseño y conclusiones del estudio que este carecería de sentido sin ellos.
Segundo, el marco teórico debe ser apropiado, tanto en su alcance como en su contenido, para las cuestiones de la investigación. Es frecuente que los Investigadores neófitos restrinjan el ámbito de sus estructuras conceptuales a lo que esté en vigor en cada momento en una subárea de su disciplina, con lo que dejan de utilizar otras teorías y constructos sociales que potenciarían su trabajo. Otros presentan como fundamento teórico de sus estudios proposiciones que apoyan un punto de vista único, descuidando así la cuestión de las explicaciones rivales. En ambos casos, la consecuencia es una autolimitación innecesaria; por otra parte, este tipo de prácticas puede dar como resultado la elección de una base conceptual inapropiada para el estudio.
Por último, el marco teórico debe derivarse de enunciados de relaciones empíricas, o ser convertible en proposiciones susceptibles de investigación empírica, y no que inciten a un desarrollo directo a partir de aserciones normativas o juicios de valor sólo supuestamente factuales. Por ejemplo, hay multitud de Investigaciones educativas que comienzan con frases como "unos administradores eficaces crean una atmósfera que estimula el rendimiento de los alumnos". A eso le sigue el establecimiento de correlaciones entre las puntuaciones de los alumnos en las pruebas y dimensiones cuantificables del comportamiento de los administradores, prestándose escasa o nula atención a lo que constituye un liderazgo eficaz o a los valores implícitos en este tipo de constructos.
MODO GENERAL DE LA INVESTIGACION.
Un diseño concreto puede ser el optimo en todo caso; por tanto, es fundamental determinar si el modelo utilizado constituye un enfoque eficaz y adaptado a los fines y cuestiones específicamente planteados por el investigador, entre los estudios para los que se considera que el diseño etnográfico s apropiado están los análisis de sistemas socioculturales.
La etnografía que se aprecia actualmente en la investigación educativa, una segunda cuestión importantes será establecer si el diseño que su autor califica etnográfico es realmente, algunos investigadores utiliza el calificativo como sinónimo de investigación cualitativa.
El problema se refiere a la, medida en que un estudio se ajusta al modelo etnográfico clásico que al hecho de si el diseño utilizado es apropiado y suficientemente comprensivo para responder en forma creíble y convincente a las cuestiones planteadas por el investigador.
Debe pues evitarse rechazar una investigación por el mero hecho de que resulte atípica; no obstante, también es legitimo esperar que los investigadores utilicen sus métodos y terminologías de forma precisa y consistente.
Las decisiones del investigador respecto a la elección del diseño que va a utilizar deben basarse en factores como: el problema de la investigación, los fines de los participantes; la credibilidad del investigador, los métodos y el diseño; el tiempo y recursos disponibles; y el fin de la investigación.
SELECCIÓN DE PARTICIPANTES, ESCENARIOS Y CIRCUNSTANCIAS.
El ideal de una etnografía es describir a los participantes, el escenario y las circunstancias con tanta claridad que la imagen reproducida componga una fotografía verbal.
Beals y Cols, indican que esta claridad descriptiva es la prueba de validez definitiva de una investigación etnográfica: el informe etnográfico debe resultar debe resultar una guía eficaz para hacerse miembro de la cultura descrita.
Un informe etnográfico debe ofrecer los detalles suficientes para comunicar de que manera las dimensiones del escenario, las circunstancias y los participantes afectan y sesgan los resultados del estudio.
Todavía más importante es determinar la medida en que los participantes y escenarios elegidos son apropiados para los fines del estudio y las muestras o selecciones.
EXPERIENCIA Y ROL DEL INVESTIGADOR
Las especiales relaciones desarrolladas por los etnógrafos en los escenarios de sus investigaciones son decisivas para la profundidad y amplitud de la información que pueden reunir (POWDERMAKER, 1966). En ellos influye la fluidez en el idioma, dialecto o jerga de los participantes, así como el modo en que se consiguió acceder al escenario de la investigación (B ERRE MAN, 1962). La medida en que el rol adquirido por un investigador limita o facilita la recogida de los datos relevantes para los fines y cuestiones que ha planteado, constituye un elemento decisivo en la evaluación de un estudio etnográfico.
Las limitaciones derivadas de las características y preferencias personales del
investigador son a veces inevitables: edad, sexo y etnicidad son los factores que más frecuentemente restringen el acceso a los datos. Estos sesgos deben ser abordados y comentados clara y abiertamente para hacer creíble un estudio. De forma similar, las características físicas, sociales, morales y emocionales del investigador afectan a las decisiones que éste toma respecto de su participación en los distintos aspectos de la vida de los grupos, llegando incluso a impedir que pueda implicarse en actividades que son esenciales para comprender la cultura que está estudiando. Los investigadores deben señalar estos factores y explicar sus efectos sobre la credibilidad, comprensividad y
comparabilidad de los resultados de su trabajo.
Los etnógrafos pueden encontrar algunos escenarios tan seductores o tan repugnantes que llegan a perder su perspectiva sobre ellos. En este último caso, pueden negarse a asignar valor positivo alguno a la cultura estudiada (p. ej., TURNBuLL, 1972); en el primero, los investigadores a veces hacen causa común con los participantes y se asimilan a los nativos (p. ej., CASTAÑEDA, 1968). Ninguna de estas situaciones contribuye a la ciencia: los investigadores pierden su exterioridad, o la perspectiva especial que el examen a través de un marco científico aporta al estudio del comportamiento humano. WAX (1971) indica que la solución a este dilema depende de la capacidad del investigador de resocializarse en el plano personal, al tiempo que mantiene, sobre este mismo proceso, la perspectiva reflexiva de un extraño. Un buen ejemplo es la obra de Jan YOORS (1967), quien se unió a un grupo de gitanos cuando era niño y posteriormente se convirtió en etnógrafo, sistematizando y profundizando su conocimiento de la vida de esta etnia. Por tanto, la cuestión fundamental que a este respecto se debe plantear el evaluador es: dado el nivel de participación del investigador en el grupo y la naturaleza de los sesgos y supuestos identificados, ¿pueden considerarse legítimos y creíbles los resultados que ha obtenido?
ESTRATEGIAS DE RECOGIDA DE DATOS.
Los investigadores deben presentar razones plausibles de su elección de los métodos de recogida de datos y justificar que los datos que estos nos proporcionan son relevantes para las cuestiones de la investigación. Este es un aspecto esencial de la evaluación de un estudio etnográfico para la elección de sus métodos el investigador debe tener en cuenta los efectos del agotamiento provocado por la investigación en los participantes y en el mismo.
Eliminar la recogida de datos innecesarios o irrelevantes y resistir la tentación de sobresaturar el lugar que esta estudiando.
El investigador debe de describir el modo en que efectuó varias tareas. La descripción de la planificación la toma de decisiones anteriores y simultaneas el trabajo de campo, permite a los recensores y críticos determinar si la recogida de datos elegidos fueron los apropiados.
Los niveles del discurso y el lenguaje de los instrumentos deben ajustarse a la edad, experiencia y cultura de los respondientes.
Debe de concederse a los investigadores tiempo suficiente para dedicarse a las cuestiones planteadas en sus estudios. La mayor parte de los estudios exigen dedicar largos periodos a la realización de entrevistas y observación; en otros, puede bastar una en cuenta y una estancia en el campo mínima que corrobore los resultados.
La evaluación de las significación, credibilidad y comprensividad de los métodos depende de la calidad de los datos contenidos en el informe de la investigación la recogida de datos debe ser suficientemente comprensiva para responder a todas las cuestiones de la investigación y proporcionar fuentes de información alternativa para la confirmación, matización o eliminación de los hallazgos preliminares obtenidos de una sola fuente de datos.
Ejecutadas en forma adecuada, proporcionan datos con un alto grado de validez. La fiabilidad de las historia profesionales, entrevistas a informantes clave, y observación participante depende de:
1 una exposición clara del rol adaptado por el investigador en el campo y de las técnicas exactas utilizadas en la recogida y el análisis de los datos;
2.- la claridad de la presentación de los constructos desarrollados en el estudio.
TECNICAS DEL ANALISIS DE DATOS
El análisis de los datos es la actividad investigadora que más arrogante e inadecuadamente se presenta en los informes etnográficos. Este fenómeno se debe a la complejidad de la mayor parte de los datos obtenidos con procedimientos etnográficos como al carácter abierto de los análisis que se realizan en esta tradición.
La credibilidad exige, determinar los orígenes de estos procesos dinámicos y justificarlos, de forma que los lectores puedan examinar por si mismos las inferencias, generalizaciones, predicciones o metáforas que contribuyeron a los resultados del estudio.
Las categorías ideadas por el investigador para el análisis deben distinguirse de los constructos de los participantes. Si las estrategias analíticas utilizadas han sido descritas con claridad, se puede evaluar su propiedad.
Esto requiere que se designen las unidades del análisis y los constructos fundamentales y se comente su desarrollo, a fin de que pueda evaluarse su relevancia para las cuestiones de la investigación, los marcos teóricos y conceptuales y la naturaleza de los datos recogidos durante la estancia en el campo.
La utilización de formas de análisis excesivamente simplistas y limitadas afecta de formas negativa al desarrollo de resultados iniciales más complejos y significativos e impide la posterior generación y perfeccionamiento de la teoría.
PRESENTACIÓN, INTERPRETACIÓN Y APLICACIÓN DE LOS RESULTADOS
Los formatos de presentación de los resultados varían considerablemente según los estudios. Pueden ser narraciones cronológicas, síntesis temáticas conceptuales o estructuras de solución de problemas articuladas en torno a las cuestiones fundamentales. Independientemente de cómo se presenten los resultados, éstos deben ser claros y creíbles. Deben convencer al lector de que representan adecuadamente la realidad investigada. Deben ofrecer datos suficientemente densos, complejos y representativos de varias perspectivas. Y lo que quizá sea lo más importante, deben persuadir al lector de que los datos son aplicables rigurosamente a las cuestiones que se han planteado.
En los estudios en que los componentes centrales del diseño están bien integrados, separar la presentación de los datos de su interpretación puede ofrecer dificultades. A este respecto es conveniente identificar y distinguir los niveles de confianza atribuidos a las interpretaciones. Un indicativo de que el estudio se ha llevado a cabo de forma competente es la presentación y comentario de los datos que constituyen casos negativos, discrepantes o desviados. Este material resalta los límites entre descripción e interpretación y contribuye a la credibilidad y comprensividad del informe. En su tratamiento de la interpretación de los datos observacionales, Mc CUTCHEON (1981) propone cuatro criterios para evaluar la calidad de este proceso. Las interpretaciones legítimas son posibles, ordenadas y lógicas; las alternativas son reconocidas y rechazadas de forma razonable y adecuada. Las interpretaciones legítimas se basan en datos suficientes; como se ha señalado antes WOLCOTT (1975) subraya la necesidad de proporcionar una cantidad suficiente de datos brutos para que el lector pueda estimar independientemente la credibilidad de las conclusiones. Las interpretaciones legítimas son consistentes con los conocimientos disponibles sobre grupos y fenómenos similares; las discrepancias se abordan de manera plausible. Las interpretaciones legítimas son significativas; contribuyen a la comprensión de fenómenos complejos, a la creación y perfeccionamiento de teorías o al tratamiento de cuestiones y controversias sociales.
Este último criterio engloba a tres de las dimensiones de la evaluación ya indicadas: propiedad, comprensividad y significación. Unos resultados lo bastante comprensivos son aplicables a diversos marcos teóricos y conceptuales de las ciencias sociales. Se pueden proponer apropiadamente como casos con diversas implicaciones. Pese a que los investigadores se responsabilizan tan sólo de la integración de sus propias conclusiones en los marcos conceptuales específicos que informaron su actividad, para los lectores debe ser evidente que los resultados profundos y complejos ofrecidos poseen otras aplicaciones. Esto, a su vez, contribuye a la significación del estudio.
Cuanto más explícitamente identifiquen los investigadores los fundamentos de sus interpretaciones, se podrán valorar éstas de forma más adecuada. Cuando se afirme una relación entre los datos, debe demostrarse su ocurrencia y su covariacion y cuando se les atribuya algún significado, ello se ha de explicitar y justificar: Cuando se proponga la generalización de relaciones causales o de consecuencia a otros escenarios y poblaciones, se ha de mostrar el orden temporal y la covariación de los fenómenos, así como justificar la eliminación de explicaciones alternativas (DENZIN, 1978).
Por último, la integración de los hallazgos de un estudio en un marco más amplio y la significación atribuida a las conclusiones revelan la medida en que el investigador ha conseguido los fines que se proponía. En el caso frecuente de que los investigadores descubran datos e interpretaciones no previstos, exponer cómo éstos se integran en el marco de la investigación y cuál es su significación permite a recensores y críticos evaluar el estudio con arreglo a las nuevas orientaciones.
martes, 6 de abril de 2010
2.2.4 Análisis e interpretación de datos
Introducción
En los cuatro capítulos anteriores hemos expuesto las fases iniciales de la investigación etnográfica. En el periodo previo al trabajo de campo, o primera fase, se determinan las cuestiones de la investigación y los marcos teóricos preliminares y se selecciona un grupo para su estudio. La segunda fase corresponde a los primeros días en el campo; la dificultad de estos momentos ha sido extensamente documentada por nuestros investigadores (Bowen, 1954; Chagnon, 1974; Mead, 1972; Powdermaker, 1966; Wax, 1971). Además de enfrentarse a las cuestiones de supervivencia, el etnógrafo decide en esta fase que o a quines utilizara como fuente de datos y como va obtener la colaboración de los informantes. Elige las técnicas de recogida de datos y establece los métodos para su almacenamiento y recuperación. La tercera fase se dedica a lo que se suele considerar (aunque pocos etnógrafos experimentados compartirían tal opinión) el verdadero trabajo: la recogida de datos. A pesar de que todas estas actividades han sido comentadas e ilustradas por separado en los capítulos precedentes, en realidad se trata de tareas relacionadas entre si. El origen en que se realizan depende de la génesis del proyecto, la naturaleza del grupo investigado y la idiosincrasia del investigador.
La recogida de datos finaliza habitualmente cuando se acaba el tiempo, la energía, los fondos o la paciencia del investigador, y no porque se agoten las fuentes de información. Una vez el etnógrafo abandona el campo o dar por terminada la recogida de datos, comienza la fase de análisis e interpretación.
Desarrollo
Análisis recursivo e interpretación
Fase analítica:
Aunque situemos esta fase tras el trabajo de campo, en modo algunos queremos significar que el proceso de análisis de la información recogida se inicia tras el abandono del escenario. Antes al contrario, la necesidad de contar con una investigación con datos suficientes y adecuaos exige que las tareas de análisis se inicie durante el trabajo de camp. No obstante, por motivos didácticos la situamos como una base posterior.
El análisis de datos cualitativos va a ser considerado aquí como un proceso realizado con un cierto grado de sistematización que, a veces, permanece implícita en las actuaciones emprendidas por el investigador. En este sentido, resulta difícil hablar de una estrategia o procedimiento general de análisis de datos cualitativos, con la salvedad de lo que pueda inferirse a partir de las acciones identificadas en un análisis ya realizado. No obstante, tomando como base estas inferencias, es posible establecer una serie de tareas u operaciones que constituyen el proceso analítico básico, común a la mayoría de los estudios en que se trabajo con datos cualitativos. Estas tareas serian: a) reducción de datos; b) disposición y transformación de datos; c) obtención de resultados y verificación de conclusiones.
En cada una de estas tareas es posible distinguir, asimismo, una serie de actividades y operaciones concretas que son realizadas durante el análisis de datos, aunque no necesariamente todas ellas estén presentes en el trabajo de cada analista. En ocasiones, determinadas actividades pueden extenderse hasta constituir por si mismas el proceso de análisis o, por el contrario, pueden no ser tenidas en cuenta en el tratamiento de los datos, de acuerdo con los objetivos del trabajo, el enfoque de la investigación, las características, del investigador etc. Entre ellas no siempre se establece una sucesión en el tiempo, y pueden ocurrir de forma simultanea, o incluso estar presentes varias de ellas entro de un mismo tipo de tarea.
Los procedimientos analíticos de la etnografía difieren de los empleados en la mayoría de los diseños de investigación. Las diferencias en la periodización y el análisis en su integración con el resto de tareas de la investigación son las características del diseño etnográfico que resultan más extrañas a los investigadores de otras tradiciones. En lugar de regalar el análisis a un periodo posterior a la recogida de datos, los etnógrafos analizan la información de que disponen a lo largo de todo el estudio. La elección de marcos teóricos, estrategias de selección y métodos de recogida de datos están todos relacionados y dependen de los procesos que se describen en este capitulo.
En la etnografía la recogida y el análisis de los datos están indisolublemente unidos, en la medida en que el investigador desconoce que preguntas conviene realizar hasta después de analizar sus impresiones iniciales y formular tentativamente algunas conclusiones.
A fin de aclarar la interdependencia de estos procesos, el capitulo se divide en tras apartados. El primero describe las técnicas conceptuales comúnmente usadas por los etnógrafos para analizar sus datos. Son la teorización, las estrategias de selección secuencial y los procedimientos analíticos generales.
La teorización es la forma genérica del pensamiento sobre la cual se construye todo análisis; se compone de: percepción, comparación, contrastación, agregación y ordenación: determinación de vínculos y relaciones; y especulación. Las estrategias de selección secuencial son operaciones formales diseñadas para integrar el análisis y la recogida de datos: selección de casos negativos, selección de casos discrepantes, muestreo teórico y selección de teorías relevantes para las distintas fases de la investigación. Los procedimientos analíticos generales son medios sistemáticos de manipular los datos y los constructos derivados de la información recogida en el curso de la investigación.
El segundo apartado ilustra como se seleccionan y combinan estos procesos para elaborar un análisis etnográfico. Aquí se pone el acento en como se manipulan y procesan los datos brutos para generar constructos y describir pautas. Esta tarea se ejemplifica con una descripción detallada de la investigación con que LECOMPTE , se inicio en las técnicas etnográficas, que ofrecen un caso concreto del uso y desarrollo de los procesos analíticos presentados en el primer apartado.
Al ejemplo de LECOMPTE sigue, en el tercer apartado, la interpretación a integración de resultados de la investigación etnográfica. Los investigadores interpretan sus descubrimientos mediante alguna combinación de los cuatro procesos siguientes: consolidación teórica, aplicación teórica, utilización de metáforas y analogías y síntesis. Estos procesos son descritos y comentados. Los dos primeros se ilustran con una descripción pormenorizada de su utilización en los estudios de LECOMPTE. Para ejemplificar los dos restantes, se citan otros estudios de etnografía educativa. En este tercer apartado, se subraya la interacción de la interpretación y la integración por una parte y los procesos y procedimientos analíticos por otra.
Procesos analiticos
Durante las fases iniciales del análisis, los etnógrafos deciden como recuperar los datos, que hacer con ellos y cual es el significado de estas actividades. Dicha tarea se suele descuidar en los textos sobre metodología de investigación. Muchos investigadores encuentran tan deprimente su primer enfrentamiento con una enorme cantidad de datos no elaborados (cajones repletos de notas de campo, cuadernos llenos de entrevistas y cajas atestadas de protocolos, fotografías, instrumentos, etc.). Que se muestran poco dispuestos a contarlo por escrito. Un investigador se quejo a Lecompte de que su equipo había reunido más de 25 mil páginas de protocolos de observación de clases. Como el órgano que había financiado la investigación esperaba el informe en pocos meses. LECOMPTE sugirió al investigador que analizara un muestreo sistemático del material y comenzara los análisis con los datos de la muestra. El equipo podría emprender mas adelante otro análisis mas profundo. Situaciones como esta corroboran la opinión de WAX (1971) WOLCOTT (1975) De que un análisis eficaz exige el doble de tiempo que la recogida de datos.
El análisis de datos etnográficos se considera más un arte que una ciencia.
Algunos etnógrafos experimentados rechazan los procedimientos sistemáticos de análisis de datos cualitativos porque esclerotizan todo el proceso en perjuicio de la naturaleza intuitiva y creativa de la etnografía. Ante los escasees de literatura sobre el análisis de datos, los etnógrafos neófitos difícilmente encuentran algo que puedan servirles de orientación en su trabajo. No obstante, los etnógrafos analizan sus datos y emplean, de hecho, procedimientos formales, sistemáticos y lógicos para generar constructos y establecer relaciones entre ellos. No puede decirse que sea eficaz el que cada nueva generación de investigadores tenga que crear sus propio procedimientos analíticos. En consecuencia, en este apartado se describirán los procesos de reducción de grandes cantidades de datos para su tratamiento (procesos que interpretamos como una asimilación o “masticación” de los datos). Los modos genéricos de primer lugar. A continuación se presentan dos conjuntos de procedimientos analíticos formados por distintas combinaciones de actividades de teorización. El primero lo componen las estrategias de selección secuencial, que son métodos analíticos que, al orientar la recogida de datos modelan los resultados de los estudios. El segundo esta compuesto por los métodos analíticos generales que guían la totalidad del proceso de investigación y se usa para desarrollar o confirmar las explicaciones del como y por que de los fenómenos (Glaser y Stratuss, 1967; Kaplan, 1964; Zetterberg, 1966). Aunque la teorización es un proceso utilizado por los investigadores, los psicólogos cognitivos identifican sus componentes con los que emplean las personas en sus comportamientos diarios. La vida cotidiana exige que se procese información: los individuos perciben los fenómenos que se producen a su alrededor; los distinguen, comparándolos y constatándolos con sus experiencias pasadas, un conjunto de valores o ciertos atributos predeterminados; seleccionan los que van a seer objeto de sus atención; y planifican sus actos con arreglo a todo ello. Cuando las acciones no se pueden ejecutar del modo previsto, los planes deben de ser modificados. En nivel de la vida ordinaria, la teorización es un comportamiento inquisitivo (es un proceso de recogida de información, abstracción, comparación, aplicación de experiencias pasadas, solución de problemas y configuración de ideas), una serie de procesos cognitivos normales en el ser humano (Bruner, Goodnow y Austin, 1956). No obstante, cuando es formalizado y sistematizado se convierte en investigación, empírica o especulativa.
El análisis de datos depende de la teorización. Con frecuencia resulta difícil a los investigadores describir sus propios procesos de teorización. En todo caso, las tareas formales que los constituyen son: percepción; comparación, constrastacion, agregación y ordenación; establecimiento de vínculos y relaciones; y especulación. Cada una de estas tareas se subsume en la siguiente. Aunque la importancia de cada una varía en las distintas fases del proceso de investigación, todas están presentes en una u otra medida en todo su desarrollo
Percepción
La actividad perceptiva del etnógrafo difiere en parte de la que realizan los investigadores que emplean otros diseños de investigación. Los investigadores experimentales y casi-experimentales limitan su atención a las variables designadas a priori como foco del estudio o que ha identificado con anterioridad a la recogida de datos. Si posteriormente surgen resultados imprevistos, consideran otros datos. Por el contrario, para el etnógrafo todo es importante, al menos en las primeras etapas de la investigación. Ello de debe a que su objetivo es el análisis de la complejidad de los fenómenos en sus contextos naturales: interesan todos los factores constitutivos de los fenómenos o que influyan en ellos.
Los etnógrafos adoptan una actitud conscientemente ingenua que les permite percibir cada uno de los aspectos de un fenómeno como si resultara nuevo para ellos y, por tanto, potencialmente significativo. Por ejemplo, LeCompte (1975, 1978), en las fases iniciales del trabajo de campo con que pretendía determinar los valores que mas subrayaban unas profesoras en su actividad docente se dedico a registrar todo lo que aquellas decían. De forma parecida, Goetz (1976), en su elaboración de un inventario del comportamiento de los alumnos en clase, no intento clasificar sus acciones desde el principio sino que se limito a registrar sus comportamientos tal como se producían
A pesar de que los valores y el comportamiento constituyen unidades perceptivas más amplias y complejas que las variables operacionales de la investigación experimental, no dejan de ser divisiones impuestas a la realidad. El reto para el etnógrafo es que sus divisiones no fraccionen las unidades naturales y, al mismo, que sirvan de orientación suficiente para la observación. A este respecto. La periodización es fundamental. La mayor parte de los etnógrafos comienzan registrando todo lo que tiene interés dentro de su esfera perceptiva. Con posterioridad, el ámbito de registro se va limitando sucesivamente hasta que se obtienen unidades de análisis es una de las tareas importantes del tratamiento de datos etnográficos.
En etnografía se requiere una fase inicial de análisis constructivo en la que se descubran las categorías conceptuales abstraibles de los fenómenos sociales. Sin embargo, en los estudios cuyo objetivo es medir las distribuciones relativas de las unidades analíticas en el interior de categorías conceptuales este procedimiento resulta insuficiente. Si, por ejemplo, los datos o notas de campo redactadas con el único fin de determinar las actividades de una clase de escuela elemental (p. ej., Goetz, 1976b), no servirán para la enumeración de unidades como el comportamiento verbal. Ello se debe a que la unidad de análisis utilizada para estructurarlas es el constructor actividad (Lofland, 1971); solo algunos comportamientos verbales pueden ser categorizados como actividades. En los estudios cuyo fin es la creación de taxonomias exhaustivas, las distribuciones relativas carecen de importancia; incluso una actividad que aparezca una sola vez es significativa. Por su parte, la medición de frecuencias exige previamente la categorización e inventario de todas las posibles unidades; una vez completado este proceso, se produce elaborar un procedimiento de codificación o mediación que perfile la distribución relativa de los elementos específicos.
La elección y definición de unidades de análisis es especialmente importante cuando se investiga más de un escenario. Los investigadores comparativos han tenido que sufrir la tenencia de los etnógrafos a proceder cada cual a su modo, estudiando cualquier cosa que les interese y sin especificar las unidades perceptivas y analíticas que guían sus recogidas y análisis de datos.
Sus informes difieren porque sus percepciones son distintas. Con frecuencia no utilizan un procedimiento sistemático de recogida de datos en los diversos escenarios y, cuando se establecen directrices previas al respecto, sucede a veces que, simplemente, las ignoran. La probabilidad de obtener datos no comparables se reduce si previamente se especifica con claridad lo que se va a estudiar, (p.ej... CASSELL, 1978; WHITING y cols., 1966). Si esto fuera imposible, se puede organizar alguna forma de colaboración, como la celebración de reuniones frecuentes en las que se intente acordar las unidades perceptivas y de análisis (p. ej., BECKER y cols., 1951, 1968).
Resumen
L a teorización es un método formalizado y estructurado para jugar con ideas. Los investigadores plantean problemas para estudiarlos y deciden como utilizar sus datos: para descubrir conceptos y proposiciones o para confirmarlos. El proceso de pensamiento, o teorización, mediante el que el etnógrafo analiza sus datos implica mezclar, hacer coincidir, comparar, ajustar, vincular, y construir jerarquías, procesos todos ellos análogos a las actividades de los niños con ciertos juguetes: clasificar según el tamaño, el color y la forma; encajar objetos sólidos en los agujeros de otros objetos; resolver rompecabezas y construir desmontables. La etnografía se diferencia en que sus criterios de clasificación, comparación, etc. No son tan simples y concretos como el tamaño, la forma o el color, los constructos de una investigación son mucho más complejos y abstractos que la casa y el barco de un juego de construcciones. Por otra parte, al igual que en estos juegos, la construcción etnográfica puede ser mala al principio, con lo que abra que derribarla una o dos veces antes de que surja una estructura fundamentada firmemente y bien integrada.
Uno de los problemas de considerar por separado la recogida de datos y su análisis, es que se pueden interpretar como procedimientos separados, cuando en la etnografía esto no es así. Al igual que el juego y los juguetes de los niños, se trata de aspectos interactivos e interdependientes. Estas conexiones mutuas se evidencian de manera especial cuando los etnógrafos emplean cualquiera de los procedimientos analíticos que ZELDITCH (1962) engloba bajo el titulo de muestreo secuencial, y que aquí preferimos denominar SELECCIÓN SECUENCIAL. La selección secuencial combina de diversos modos los procesos genéricos de la teorización en su uso de la recogida de datos para la construcción de teorías.
BIBLIOGRAFÍA:
Goetz, J. P. y M. D. Lecompte, Etnografía y diseño cualitativo de investigación educativa, Morata, Madrid, 1988.
Rodríguez Gómez, Gregorio. Metodología de la investigación cualitativa,Aljibre México DF 1999 Pág. 39 a 41 y 62 a 78
En los cuatro capítulos anteriores hemos expuesto las fases iniciales de la investigación etnográfica. En el periodo previo al trabajo de campo, o primera fase, se determinan las cuestiones de la investigación y los marcos teóricos preliminares y se selecciona un grupo para su estudio. La segunda fase corresponde a los primeros días en el campo; la dificultad de estos momentos ha sido extensamente documentada por nuestros investigadores (Bowen, 1954; Chagnon, 1974; Mead, 1972; Powdermaker, 1966; Wax, 1971). Además de enfrentarse a las cuestiones de supervivencia, el etnógrafo decide en esta fase que o a quines utilizara como fuente de datos y como va obtener la colaboración de los informantes. Elige las técnicas de recogida de datos y establece los métodos para su almacenamiento y recuperación. La tercera fase se dedica a lo que se suele considerar (aunque pocos etnógrafos experimentados compartirían tal opinión) el verdadero trabajo: la recogida de datos. A pesar de que todas estas actividades han sido comentadas e ilustradas por separado en los capítulos precedentes, en realidad se trata de tareas relacionadas entre si. El origen en que se realizan depende de la génesis del proyecto, la naturaleza del grupo investigado y la idiosincrasia del investigador.
La recogida de datos finaliza habitualmente cuando se acaba el tiempo, la energía, los fondos o la paciencia del investigador, y no porque se agoten las fuentes de información. Una vez el etnógrafo abandona el campo o dar por terminada la recogida de datos, comienza la fase de análisis e interpretación.
Desarrollo
Análisis recursivo e interpretación
Fase analítica:
Aunque situemos esta fase tras el trabajo de campo, en modo algunos queremos significar que el proceso de análisis de la información recogida se inicia tras el abandono del escenario. Antes al contrario, la necesidad de contar con una investigación con datos suficientes y adecuaos exige que las tareas de análisis se inicie durante el trabajo de camp. No obstante, por motivos didácticos la situamos como una base posterior.
El análisis de datos cualitativos va a ser considerado aquí como un proceso realizado con un cierto grado de sistematización que, a veces, permanece implícita en las actuaciones emprendidas por el investigador. En este sentido, resulta difícil hablar de una estrategia o procedimiento general de análisis de datos cualitativos, con la salvedad de lo que pueda inferirse a partir de las acciones identificadas en un análisis ya realizado. No obstante, tomando como base estas inferencias, es posible establecer una serie de tareas u operaciones que constituyen el proceso analítico básico, común a la mayoría de los estudios en que se trabajo con datos cualitativos. Estas tareas serian: a) reducción de datos; b) disposición y transformación de datos; c) obtención de resultados y verificación de conclusiones.
En cada una de estas tareas es posible distinguir, asimismo, una serie de actividades y operaciones concretas que son realizadas durante el análisis de datos, aunque no necesariamente todas ellas estén presentes en el trabajo de cada analista. En ocasiones, determinadas actividades pueden extenderse hasta constituir por si mismas el proceso de análisis o, por el contrario, pueden no ser tenidas en cuenta en el tratamiento de los datos, de acuerdo con los objetivos del trabajo, el enfoque de la investigación, las características, del investigador etc. Entre ellas no siempre se establece una sucesión en el tiempo, y pueden ocurrir de forma simultanea, o incluso estar presentes varias de ellas entro de un mismo tipo de tarea.
Los procedimientos analíticos de la etnografía difieren de los empleados en la mayoría de los diseños de investigación. Las diferencias en la periodización y el análisis en su integración con el resto de tareas de la investigación son las características del diseño etnográfico que resultan más extrañas a los investigadores de otras tradiciones. En lugar de regalar el análisis a un periodo posterior a la recogida de datos, los etnógrafos analizan la información de que disponen a lo largo de todo el estudio. La elección de marcos teóricos, estrategias de selección y métodos de recogida de datos están todos relacionados y dependen de los procesos que se describen en este capitulo.
En la etnografía la recogida y el análisis de los datos están indisolublemente unidos, en la medida en que el investigador desconoce que preguntas conviene realizar hasta después de analizar sus impresiones iniciales y formular tentativamente algunas conclusiones.
A fin de aclarar la interdependencia de estos procesos, el capitulo se divide en tras apartados. El primero describe las técnicas conceptuales comúnmente usadas por los etnógrafos para analizar sus datos. Son la teorización, las estrategias de selección secuencial y los procedimientos analíticos generales.
La teorización es la forma genérica del pensamiento sobre la cual se construye todo análisis; se compone de: percepción, comparación, contrastación, agregación y ordenación: determinación de vínculos y relaciones; y especulación. Las estrategias de selección secuencial son operaciones formales diseñadas para integrar el análisis y la recogida de datos: selección de casos negativos, selección de casos discrepantes, muestreo teórico y selección de teorías relevantes para las distintas fases de la investigación. Los procedimientos analíticos generales son medios sistemáticos de manipular los datos y los constructos derivados de la información recogida en el curso de la investigación.
El segundo apartado ilustra como se seleccionan y combinan estos procesos para elaborar un análisis etnográfico. Aquí se pone el acento en como se manipulan y procesan los datos brutos para generar constructos y describir pautas. Esta tarea se ejemplifica con una descripción detallada de la investigación con que LECOMPTE , se inicio en las técnicas etnográficas, que ofrecen un caso concreto del uso y desarrollo de los procesos analíticos presentados en el primer apartado.
Al ejemplo de LECOMPTE sigue, en el tercer apartado, la interpretación a integración de resultados de la investigación etnográfica. Los investigadores interpretan sus descubrimientos mediante alguna combinación de los cuatro procesos siguientes: consolidación teórica, aplicación teórica, utilización de metáforas y analogías y síntesis. Estos procesos son descritos y comentados. Los dos primeros se ilustran con una descripción pormenorizada de su utilización en los estudios de LECOMPTE. Para ejemplificar los dos restantes, se citan otros estudios de etnografía educativa. En este tercer apartado, se subraya la interacción de la interpretación y la integración por una parte y los procesos y procedimientos analíticos por otra.
Procesos analiticos
Durante las fases iniciales del análisis, los etnógrafos deciden como recuperar los datos, que hacer con ellos y cual es el significado de estas actividades. Dicha tarea se suele descuidar en los textos sobre metodología de investigación. Muchos investigadores encuentran tan deprimente su primer enfrentamiento con una enorme cantidad de datos no elaborados (cajones repletos de notas de campo, cuadernos llenos de entrevistas y cajas atestadas de protocolos, fotografías, instrumentos, etc.). Que se muestran poco dispuestos a contarlo por escrito. Un investigador se quejo a Lecompte de que su equipo había reunido más de 25 mil páginas de protocolos de observación de clases. Como el órgano que había financiado la investigación esperaba el informe en pocos meses. LECOMPTE sugirió al investigador que analizara un muestreo sistemático del material y comenzara los análisis con los datos de la muestra. El equipo podría emprender mas adelante otro análisis mas profundo. Situaciones como esta corroboran la opinión de WAX (1971) WOLCOTT (1975) De que un análisis eficaz exige el doble de tiempo que la recogida de datos.
El análisis de datos etnográficos se considera más un arte que una ciencia.
Algunos etnógrafos experimentados rechazan los procedimientos sistemáticos de análisis de datos cualitativos porque esclerotizan todo el proceso en perjuicio de la naturaleza intuitiva y creativa de la etnografía. Ante los escasees de literatura sobre el análisis de datos, los etnógrafos neófitos difícilmente encuentran algo que puedan servirles de orientación en su trabajo. No obstante, los etnógrafos analizan sus datos y emplean, de hecho, procedimientos formales, sistemáticos y lógicos para generar constructos y establecer relaciones entre ellos. No puede decirse que sea eficaz el que cada nueva generación de investigadores tenga que crear sus propio procedimientos analíticos. En consecuencia, en este apartado se describirán los procesos de reducción de grandes cantidades de datos para su tratamiento (procesos que interpretamos como una asimilación o “masticación” de los datos). Los modos genéricos de primer lugar. A continuación se presentan dos conjuntos de procedimientos analíticos formados por distintas combinaciones de actividades de teorización. El primero lo componen las estrategias de selección secuencial, que son métodos analíticos que, al orientar la recogida de datos modelan los resultados de los estudios. El segundo esta compuesto por los métodos analíticos generales que guían la totalidad del proceso de investigación y se usa para desarrollar o confirmar las explicaciones del como y por que de los fenómenos (Glaser y Stratuss, 1967; Kaplan, 1964; Zetterberg, 1966). Aunque la teorización es un proceso utilizado por los investigadores, los psicólogos cognitivos identifican sus componentes con los que emplean las personas en sus comportamientos diarios. La vida cotidiana exige que se procese información: los individuos perciben los fenómenos que se producen a su alrededor; los distinguen, comparándolos y constatándolos con sus experiencias pasadas, un conjunto de valores o ciertos atributos predeterminados; seleccionan los que van a seer objeto de sus atención; y planifican sus actos con arreglo a todo ello. Cuando las acciones no se pueden ejecutar del modo previsto, los planes deben de ser modificados. En nivel de la vida ordinaria, la teorización es un comportamiento inquisitivo (es un proceso de recogida de información, abstracción, comparación, aplicación de experiencias pasadas, solución de problemas y configuración de ideas), una serie de procesos cognitivos normales en el ser humano (Bruner, Goodnow y Austin, 1956). No obstante, cuando es formalizado y sistematizado se convierte en investigación, empírica o especulativa.
El análisis de datos depende de la teorización. Con frecuencia resulta difícil a los investigadores describir sus propios procesos de teorización. En todo caso, las tareas formales que los constituyen son: percepción; comparación, constrastacion, agregación y ordenación; establecimiento de vínculos y relaciones; y especulación. Cada una de estas tareas se subsume en la siguiente. Aunque la importancia de cada una varía en las distintas fases del proceso de investigación, todas están presentes en una u otra medida en todo su desarrollo
Percepción
La actividad perceptiva del etnógrafo difiere en parte de la que realizan los investigadores que emplean otros diseños de investigación. Los investigadores experimentales y casi-experimentales limitan su atención a las variables designadas a priori como foco del estudio o que ha identificado con anterioridad a la recogida de datos. Si posteriormente surgen resultados imprevistos, consideran otros datos. Por el contrario, para el etnógrafo todo es importante, al menos en las primeras etapas de la investigación. Ello de debe a que su objetivo es el análisis de la complejidad de los fenómenos en sus contextos naturales: interesan todos los factores constitutivos de los fenómenos o que influyan en ellos.
Los etnógrafos adoptan una actitud conscientemente ingenua que les permite percibir cada uno de los aspectos de un fenómeno como si resultara nuevo para ellos y, por tanto, potencialmente significativo. Por ejemplo, LeCompte (1975, 1978), en las fases iniciales del trabajo de campo con que pretendía determinar los valores que mas subrayaban unas profesoras en su actividad docente se dedico a registrar todo lo que aquellas decían. De forma parecida, Goetz (1976), en su elaboración de un inventario del comportamiento de los alumnos en clase, no intento clasificar sus acciones desde el principio sino que se limito a registrar sus comportamientos tal como se producían
A pesar de que los valores y el comportamiento constituyen unidades perceptivas más amplias y complejas que las variables operacionales de la investigación experimental, no dejan de ser divisiones impuestas a la realidad. El reto para el etnógrafo es que sus divisiones no fraccionen las unidades naturales y, al mismo, que sirvan de orientación suficiente para la observación. A este respecto. La periodización es fundamental. La mayor parte de los etnógrafos comienzan registrando todo lo que tiene interés dentro de su esfera perceptiva. Con posterioridad, el ámbito de registro se va limitando sucesivamente hasta que se obtienen unidades de análisis es una de las tareas importantes del tratamiento de datos etnográficos.
En etnografía se requiere una fase inicial de análisis constructivo en la que se descubran las categorías conceptuales abstraibles de los fenómenos sociales. Sin embargo, en los estudios cuyo objetivo es medir las distribuciones relativas de las unidades analíticas en el interior de categorías conceptuales este procedimiento resulta insuficiente. Si, por ejemplo, los datos o notas de campo redactadas con el único fin de determinar las actividades de una clase de escuela elemental (p. ej., Goetz, 1976b), no servirán para la enumeración de unidades como el comportamiento verbal. Ello se debe a que la unidad de análisis utilizada para estructurarlas es el constructor actividad (Lofland, 1971); solo algunos comportamientos verbales pueden ser categorizados como actividades. En los estudios cuyo fin es la creación de taxonomias exhaustivas, las distribuciones relativas carecen de importancia; incluso una actividad que aparezca una sola vez es significativa. Por su parte, la medición de frecuencias exige previamente la categorización e inventario de todas las posibles unidades; una vez completado este proceso, se produce elaborar un procedimiento de codificación o mediación que perfile la distribución relativa de los elementos específicos.
La elección y definición de unidades de análisis es especialmente importante cuando se investiga más de un escenario. Los investigadores comparativos han tenido que sufrir la tenencia de los etnógrafos a proceder cada cual a su modo, estudiando cualquier cosa que les interese y sin especificar las unidades perceptivas y analíticas que guían sus recogidas y análisis de datos.
Sus informes difieren porque sus percepciones son distintas. Con frecuencia no utilizan un procedimiento sistemático de recogida de datos en los diversos escenarios y, cuando se establecen directrices previas al respecto, sucede a veces que, simplemente, las ignoran. La probabilidad de obtener datos no comparables se reduce si previamente se especifica con claridad lo que se va a estudiar, (p.ej... CASSELL, 1978; WHITING y cols., 1966). Si esto fuera imposible, se puede organizar alguna forma de colaboración, como la celebración de reuniones frecuentes en las que se intente acordar las unidades perceptivas y de análisis (p. ej., BECKER y cols., 1951, 1968).
Resumen
L a teorización es un método formalizado y estructurado para jugar con ideas. Los investigadores plantean problemas para estudiarlos y deciden como utilizar sus datos: para descubrir conceptos y proposiciones o para confirmarlos. El proceso de pensamiento, o teorización, mediante el que el etnógrafo analiza sus datos implica mezclar, hacer coincidir, comparar, ajustar, vincular, y construir jerarquías, procesos todos ellos análogos a las actividades de los niños con ciertos juguetes: clasificar según el tamaño, el color y la forma; encajar objetos sólidos en los agujeros de otros objetos; resolver rompecabezas y construir desmontables. La etnografía se diferencia en que sus criterios de clasificación, comparación, etc. No son tan simples y concretos como el tamaño, la forma o el color, los constructos de una investigación son mucho más complejos y abstractos que la casa y el barco de un juego de construcciones. Por otra parte, al igual que en estos juegos, la construcción etnográfica puede ser mala al principio, con lo que abra que derribarla una o dos veces antes de que surja una estructura fundamentada firmemente y bien integrada.
Uno de los problemas de considerar por separado la recogida de datos y su análisis, es que se pueden interpretar como procedimientos separados, cuando en la etnografía esto no es así. Al igual que el juego y los juguetes de los niños, se trata de aspectos interactivos e interdependientes. Estas conexiones mutuas se evidencian de manera especial cuando los etnógrafos emplean cualquiera de los procedimientos analíticos que ZELDITCH (1962) engloba bajo el titulo de muestreo secuencial, y que aquí preferimos denominar SELECCIÓN SECUENCIAL. La selección secuencial combina de diversos modos los procesos genéricos de la teorización en su uso de la recogida de datos para la construcción de teorías.
BIBLIOGRAFÍA:
Goetz, J. P. y M. D. Lecompte, Etnografía y diseño cualitativo de investigación educativa, Morata, Madrid, 1988.
Rodríguez Gómez, Gregorio. Metodología de la investigación cualitativa,Aljibre México DF 1999 Pág. 39 a 41 y 62 a 78
jueves, 1 de abril de 2010
2.2.3 ESTRATEGIAS DE RECOGIDA DE DATOS
ESTRATEGIAS DE RECOGIDA DE DATOS
1. INTRODUCCIÓN.
Para llevar a cabo un trabajo de investigación el investigador cuenta con gran variedad de métodos para diseñar un plan de recolección de datos. Tales métodos varían de acuerdo con cuatro dimensiones importantes: estructura, confiabilidad, injerencia del investigador y objetividad. La presencia de estas dimensiones se reduce al mínimo en los estudios cualitativos, mientras que adquieren suma importancia en los trabajos cuantitativos, no obstante el investigador a menudo tiene la posibilidad de adaptar la estrategia a sus necesidades. Cuando la investigación está altamente estructurada, a menudo se utilizan instrumentos o herramientas para la recolección formal de datos.
Los métodos de observación son técnicas que permiten obtener datos mediante la observación directa del fenómeno, sin embargo, estos fenómenos se encuentran supeditados a una serie de sesgos atribuibles al observador y pueden inducir al sujeto a alterar su comportamiento.
Una vez que el investigador decide que información requiere y el método para recolectarla, deberá localizar instrumentos de medición de las variables que sean disponibles y que pueda emplear o adaptar a sus fines. La selección de los instrumentos existentes debe siempre basarse en su conveniencia conceptual, la expectativa de resultados de calidad, costo, adecuación a la población en estudio y reputación. Antes de poner en práctica el plan deben elaborarse protocolos, formas de recolección de datos y procedimientos para el manejo de los mismos.
2. LA RECOGIDA DE DATOS EN EL PROCESO DE INVESTIGACIÓN
Recoger datos no es sino reducir de modo intencionado y sistemático, mediante el empleo de nuestros sentidos o de un instrumento mediador, la realidad natural y com¬pleja que pretendemos estudiar a una representación o modelo que nos resulte más com¬prensible y fácil de tratar. Es, por tanto, un proceso por el que se elaboran o estructurar, en mayor o menor grado determinados objetos, hechos, conductas, fenómenos, etc.
El dato que se obtiene como consecuencia de ese proceso es una elaboración, un ente inseparable de la estrategia seguida para recogerlo. Los datos no existen con inde¬pendencia del procedimiento y/o el sujeto que los recoge y, por supuesto, de la finalidad que se persiga al recogerlos.
Parece evidente, pues, que el desarrollo del proceso de recogida de datos no puede separarse de las cuestiones que nos preocupan en un proceso de investigación, del contexto en que éste se desarrolla y, sobre todo, de nuestra condición de persona. Lo que da valor a los datos que se recogen es la actitud y la conducta de quien realiza el proceso de investigación, mientras que las técnicas que utiliza no son sino el reflejo de su predisposición y de su actuación en dicho proceso. El problema de cómo acercarnos a una situación social es el problema de cómo pensamos y sentimos esa situación, y de cómo nuestra propia visión de las cosas afecta a la recogida de los datos.
Los ojos y los oídos son los instrumentos fundamentales de los que deben balarse quienes realizan una investigación cualitativa. Les permiten contrastar una realidad por sí mismos. Los demás procedimientos no son sino mediadores entre el especialista y los hechos que pretenden recogerse.
En este sentido, la primera preocupación debe ser la de educar nuestra per¬cepción para que sea selectiva al acercarse a la información de interés y la de habituar¬nos a retener esa información. Dicho de otro modo, la recogida de datos comienza cuan¬do somos capaces de comparar situaciones, captar contradicciones y diferencias, escu¬char las distintas opiniones sobre un problema por nosotros mismos. A partir de ese momento, la construcción o aplicación de procedimientos más o menos estructurados rara recoger datos resultará más productiva: estará guiada por nuestras percepciones iniciales. ¿Qué procedimientos, más o menos estructurados, pueden complementar nuestra recogida inicial de datos?
El problema objeto de nuestro estudio, el marco de referencia teórico experiencia desde el que se sitúa ese problema y nuestro primer contacto con el campo (entorno natural en que se desarrolla la acción), puede ayudarnos a establecer una serie de cuestiones que serán nuestra guía para la posterior recogida de datos.
Salvo en procesos de investigación en los que se pretende explorar situaciones sobre las que carecemos de cualquier tipo de información, los datos no se recogen a ciegas sino teniendo presente el tipo de información que se necesita en cada momento del estudio y con qué finalidad se va a recoger. "Hablemos de una sola clase o incluso de un solo individuo ¿podrías (...) registrarlo todo?" (Wolcott, 1986: 18).
Como consecuencia de lo anterior, antes de seleccionar uno o varios procedi¬mientos de recogida de datos para un estudio parece pertinente responder a cuestiones como: ¿qué tipo de información persigo?, ¿cómo pretendo recogerla?, ¿en qué forma va a quedar registrada?
Supongamos que deseo conocer el proceso de integración escolar en un aula y que la pregunta a responder es la siguiente: ¿en qué ocupan su tiempo los niños integrados?, O también, ¿en qué actividades, tareas o juegos se hallan implicados? Si para res¬ponder a estas preguntas pretendo apoyarme en la información que pueden proporcionarme mis propias percepciones y mi particular manera de interpretar las cosas, la observación es el método apropiado para recoger los datos. En cambio, si la respuesta a la pegunta está condicionada a la información que solicito de otra persona, la entrevista o el cuestionario me ayudarán mejor a recoger los datos.
Como puede verse en el cuadro 7.2, los diferentes procedimientos y técnicas ce investigación permiten recoger datos desde el sistema perceptual e interpretativo del investigador, solicitar información desde la perspectiva de los participantes, contrastar la perspectiva que sobre un problema tiene el investigador a partir de las opiniones y juicios de los participantes en el estudio o utilizar al propio investigador o a las partici¬pantes como fuentes de información sobre sí mismos en el desempeño de determinad-tareas en un contexto determinado.

Cuadro 7.2: Clasificación de los procedimientos y técnicas de recogida de datos según quiénes solicitan aportan la información.
Los procedimientos y métodos de observación y encuesta con mayor nivel de estructuración (v.g. entrevistas estructuradas, listas de control, sistemas de signos, sis¬temas de categorías) permiten recoger y contrastar información utilizando como esque¬ma de referencia la propia interpretación del investigador. En cambio, los procedimien¬tos y métodos con un nivel más bajo de estructuración (v.g. entrevistas no estructuradas o etnográficas, diarios, técnicas de grupo, etc.) facilitan la recogida de información to¬mando como referencia el esquema de significados que proporcionan aquéllos que aportan la información.
Concretemos algo más la pregunta anterior con otras cuestiones alternativas: 1) en una sesión de clase, ¿con qué frecuencia atiende el profesor a un niño integrado?; 2) ¿el niño integrado solicita ayuda del profesor?; 3) ¿en qué grado aceptan los com¬pañeros al niño deficiente?; 4) en la clase de hoy, ¿cómo se ha enseñado a los deficien¬tes el concepto de número?; 5) ¿qué percepción tiene el profesor de lo ocurrido esta mañana en el aula?; 6) ¿qué ha ocurrido esta mañana en la clase de integración? Todas estas preguntas pueden contestarse acudiendo a datos proporcionados por la observa¬ción, sin embargo, cada una de ellas se adecúa preferentemente a un sistema distinto: la primera a un sistema de categorías, la segunda a una lista de control, la tercera a una escala de estimación, la cuarta a una observación descriptiva, la quinta a un diario y la sexta a un sistema tecnológico (una grabación en audio y/o vídeo).
Como puede verse en el cuadro 7.3, los procedimientos y técnicas de recogida de datos pueden adaptarse a los objetivos que se fija el especialista. En la construcción de muchos de estos procedimientos y técnicas es, precisamente, la intencionalidad de quien hace la investigación la que determina su carácter más o menos estructurado o el grado en que se guía la respuesta de los sujetos. Así, podemos encontrar que un mismo procedimiento puede utilizarse para describir una situación, contrastar una explicación o modelo, interpretar lo que otros piensan o hacen , analizar la conducta o las creencias de investigadores o participantes o ayudar a que las personas implicadas en una investigación tomen conciencia de un problema o de sus posibles vías de solución.

Cuadro 7.3: Clasificación de los procedimientos y técnicas de recogida de datos según los objetivos establecidos por el investigador.
Podemos complicar aún más las cuestiones anteriores y preguntarnos además si estamos dispuestos a recoger datos implicándonos en mayor o menor grado en la situación observada, de modo que nuestra observación se sitúe en el continuo participante- no participante (ver cuadro 7.4).
Imaginemos un planteamiento similar en el caso de que se solicite información de otros para responder a nuestras preguntas. De nuevo las metas que se persiguen en i investigación y las cuestiones a considerar van a precisar una recogida de datos a través de cuestionarios, entrevistas o escalas de diferente formato, con declaraciones o utas también diversas. También, nuevamente, el tipo de información que recojamos estará determinada por el rol que se asuma, el investigador irá a contrastar en otros (colaboradores, sujetos) su interpretación del problema, introduciendo para ello propios conceptos; el participante tratará de negociar significados, los conceptos.

Cuadro 7.4: Clasificación de los procedimientos y técnicas según el grado de implicación del especialista en la recogida de datos.
van emergiendo del intercambio de datos con los demás participantes; de igual modo la información se verá afectada por el rol que se asuma.
Lo importante en cualquier caso es que el investigador y los participantes, sobre todo en los diseños elaborados desde un enfoque de investigación-acción, sean cons¬cientes de los roles que pueden plantearse en la investigación y de) papel que determi¬nados procedimientos y métodos de recogida de datos pueden jugar para perfilarlos o para desdibujarlos; y, de igual modo, hay que tener en cuenta que la elección de un de¬terminado procedimiento de recogida de datos puede favorecer la presencia de ciertos roles en el trabajo de campo y el establecimiento de un determinado status para inves¬tigadores y participantes.
Pero además no basta con recoger información. Ésta ha de quedar registrada de modo que permita una revisión y un análisis posterior por parte de investigadores y/o participantes. Según el foco de interés del estudio, el registro puede cobrar formas muy diferentes (ver cuadro 7.5).

Cuadro 7.5: Clasificación de los procedimientos y técnicas según el modo en que se registra la información recogida.
Los registros anecdóticos pueden permitirnos conservar fragmentos de escenas Significativas de la clase, aunando la descripción del hecho con su interpretación. Si se pretende, en cambio, hacer una descripción momento a momento de los acontecimiento que tienen lugar en el contexto más amplio de una institución educativa o en el más limitado de una clase, el registro detallado de esos acontecimientos mediante las notas de campo pueden sernos de mayor utilidad. De igual modo, la transcripción completa de una entrevista o de sus partes más significativas, ofrece al investigador una información crucial para validar las hipótesis de su estudio. Por otra parte, los sistemas tecnológicos resultan más adecuados si lo que pretendemos es un registro de carácter permanente que sitúe los acontecimientos de la clase dentro de un continuo de sonido magnetófono, de imagen (fotografía) o de ambos a la vez (vídeo). Este último medio, resulta un excelente soporte para registrar la realidad analizada como un todo en movimiento. Fácilmente manipulables se adecúan a fines diversos en un proceso de investigación incluso cuando lo registrado se utiliza como base para plantear una entrevista, puede aportar nuevos datos al investigador sobre el problema de investigación.
CUESTIONARIO
SELECCIÓN Y MUESTREO
Instrucciones: En la primera parte del cuestionario hallarás preguntas abiertas, en la segunda parte subraya la respuesta que consideres correcta y, en la tercera, relaciona los conceptos con su descripción.
1. ¿Qué entiendes por selección de informantes?
2. ¿Quiénes son los informantes clave?
3. Cuáles son los dos grupos de estrategias según Goetz y LeCompte utilizados para la selección de informantes
a) selección por cuotas, selección exhaustiva
b) casos típicos-ideal, muestreo teórico
4. ¿Cuál es la estrategia utilizada en la selección de casos típico-ideal?
a) La selección basada en el caso ideal-típico puede definirse, por tanto, como un procedimiento en el que el investigador idea el perfil del caso mejor, más eficaz o más deseablede una población y, posteriormente, encuentra un caso del mundo real que se ajusta a aquél de forma óptima.
b) Se trata de una estrategia de selección netamente secuencial y vinculada al desa¬rrollo de la fase de interpretación de los datos en una investigación.
5. Coloca en el paréntesis el número que corresponda a la descripción.
( ) Es, precisamente, el criterio para juzgar cuándo debe detenerse el proceso de selección de los diferentes grupos o informantes que tienen que ver con una categoría de análisis.
1.saturación teórica
2.casos múltiples
3.lógica de replicación
6. Coloca en el paréntesis el número que corresponda a la descripción.
( ) Aquí los sujetos que forman parte de la muestra no fueron seleccionados independientemente unos de otros
( ) La conducta de los seres humanos es producto de múltiples causas y, por lo común, nunca se puede atribuir a una sola
( ) Se usa cuando se poseen dos muestras aleatorias independientes una de otra, dos grupos diferentes
( ) En el primer caso, el diseño se asemeja al de dos muestras independientes, pero se cuenta con varios grupos para establecer comparaciones, mientras que en el diseño de dos muestras independientes, solamente se cuenta con dos grupos.
( ) Se utiliza principalmente en estudios descripti¬vos o exploratorios,
1. Diseño de una sola muestra
2. Diseño de dos muestras independientes
3. Diseño de dos muestras relacionadas
4. Diseño de más de dos muestras independientes o relacionadas
5. Diseño factorial
CUESTIONARIO ESTRATEGIAS DE RECOGIDA DE DATOS
Instrucciones: En la primera parte del cuestionario hallarás preguntas abiertas, en la segunda parte subraya la respuesta que consideres correcta y, en la tercera, relaciona los conceptos con su descripción.
7. ¿cual es la definición del proceso de recogida de datos?
8. ¿Qué es lo que da valor a los datos que se recogen?
9. la información se recoge a partir de
a) La forma en que el in¬vestigador percibe e interpreta la realidad - La perspectiva de los demás participantes en la investigación
b) La forma en que el investigador no percibe y no interpreta la realidad – la perspectiva de los demás participantes en la no investigación.
10. cual es el procedimiento que facilita la recogida de datos?
a) Los procedimientos y métodos de observación y encuesta con mayor nivel de estructuración (v.g. entrevistas estructuradas, listas de control, sistemas de signos, sis¬temas de categorías) permiten recoger y contrastar información utilizando como esque¬ma de referencia la propia interpretación del investigador.
b) los procedimien¬tos y métodos con un nivel más bajo de estructuración (v.g. Entrevistas no estructuradas o etnográficas, diarios, técnicas de grupo, etc.) facilitan la recogida de información to¬mando como referencia el esquema de significados que proporcionan aquéllos que aportan la información.
11. Relaciona las columnas con las letras correctas
a) objetivos
b) procedimientos y técnicas
( ) Cuestionarios, observación no estructurada, entrevista no estructurada, escala, inventarios...
( ) Ayudar a que otros tomen conciencia
( ) Diario, documento, biografía, entrevista no estructura¬da, historia de vida
( ) Contrastar una explicación
12. relaciona las columnas con las letras correctas
a. finalidad del registro
b. procedimientos y técnicas
( ) Conservar con todo detalle toda la información
( ) Diario, incidentes críticos, registro de mues¬tras, notas de campo
( ) Conservar lo significativo
( ) Notas de campo, transcripciones de entrevistas
1. INTRODUCCIÓN.
Para llevar a cabo un trabajo de investigación el investigador cuenta con gran variedad de métodos para diseñar un plan de recolección de datos. Tales métodos varían de acuerdo con cuatro dimensiones importantes: estructura, confiabilidad, injerencia del investigador y objetividad. La presencia de estas dimensiones se reduce al mínimo en los estudios cualitativos, mientras que adquieren suma importancia en los trabajos cuantitativos, no obstante el investigador a menudo tiene la posibilidad de adaptar la estrategia a sus necesidades. Cuando la investigación está altamente estructurada, a menudo se utilizan instrumentos o herramientas para la recolección formal de datos.
Los métodos de observación son técnicas que permiten obtener datos mediante la observación directa del fenómeno, sin embargo, estos fenómenos se encuentran supeditados a una serie de sesgos atribuibles al observador y pueden inducir al sujeto a alterar su comportamiento.
Una vez que el investigador decide que información requiere y el método para recolectarla, deberá localizar instrumentos de medición de las variables que sean disponibles y que pueda emplear o adaptar a sus fines. La selección de los instrumentos existentes debe siempre basarse en su conveniencia conceptual, la expectativa de resultados de calidad, costo, adecuación a la población en estudio y reputación. Antes de poner en práctica el plan deben elaborarse protocolos, formas de recolección de datos y procedimientos para el manejo de los mismos.
2. LA RECOGIDA DE DATOS EN EL PROCESO DE INVESTIGACIÓN
Recoger datos no es sino reducir de modo intencionado y sistemático, mediante el empleo de nuestros sentidos o de un instrumento mediador, la realidad natural y com¬pleja que pretendemos estudiar a una representación o modelo que nos resulte más com¬prensible y fácil de tratar. Es, por tanto, un proceso por el que se elaboran o estructurar, en mayor o menor grado determinados objetos, hechos, conductas, fenómenos, etc.
El dato que se obtiene como consecuencia de ese proceso es una elaboración, un ente inseparable de la estrategia seguida para recogerlo. Los datos no existen con inde¬pendencia del procedimiento y/o el sujeto que los recoge y, por supuesto, de la finalidad que se persiga al recogerlos.
Parece evidente, pues, que el desarrollo del proceso de recogida de datos no puede separarse de las cuestiones que nos preocupan en un proceso de investigación, del contexto en que éste se desarrolla y, sobre todo, de nuestra condición de persona. Lo que da valor a los datos que se recogen es la actitud y la conducta de quien realiza el proceso de investigación, mientras que las técnicas que utiliza no son sino el reflejo de su predisposición y de su actuación en dicho proceso. El problema de cómo acercarnos a una situación social es el problema de cómo pensamos y sentimos esa situación, y de cómo nuestra propia visión de las cosas afecta a la recogida de los datos.
Los ojos y los oídos son los instrumentos fundamentales de los que deben balarse quienes realizan una investigación cualitativa. Les permiten contrastar una realidad por sí mismos. Los demás procedimientos no son sino mediadores entre el especialista y los hechos que pretenden recogerse.
En este sentido, la primera preocupación debe ser la de educar nuestra per¬cepción para que sea selectiva al acercarse a la información de interés y la de habituar¬nos a retener esa información. Dicho de otro modo, la recogida de datos comienza cuan¬do somos capaces de comparar situaciones, captar contradicciones y diferencias, escu¬char las distintas opiniones sobre un problema por nosotros mismos. A partir de ese momento, la construcción o aplicación de procedimientos más o menos estructurados rara recoger datos resultará más productiva: estará guiada por nuestras percepciones iniciales. ¿Qué procedimientos, más o menos estructurados, pueden complementar nuestra recogida inicial de datos?
El problema objeto de nuestro estudio, el marco de referencia teórico experiencia desde el que se sitúa ese problema y nuestro primer contacto con el campo (entorno natural en que se desarrolla la acción), puede ayudarnos a establecer una serie de cuestiones que serán nuestra guía para la posterior recogida de datos.
Salvo en procesos de investigación en los que se pretende explorar situaciones sobre las que carecemos de cualquier tipo de información, los datos no se recogen a ciegas sino teniendo presente el tipo de información que se necesita en cada momento del estudio y con qué finalidad se va a recoger. "Hablemos de una sola clase o incluso de un solo individuo ¿podrías (...) registrarlo todo?" (Wolcott, 1986: 18).
Como consecuencia de lo anterior, antes de seleccionar uno o varios procedi¬mientos de recogida de datos para un estudio parece pertinente responder a cuestiones como: ¿qué tipo de información persigo?, ¿cómo pretendo recogerla?, ¿en qué forma va a quedar registrada?
Supongamos que deseo conocer el proceso de integración escolar en un aula y que la pregunta a responder es la siguiente: ¿en qué ocupan su tiempo los niños integrados?, O también, ¿en qué actividades, tareas o juegos se hallan implicados? Si para res¬ponder a estas preguntas pretendo apoyarme en la información que pueden proporcionarme mis propias percepciones y mi particular manera de interpretar las cosas, la observación es el método apropiado para recoger los datos. En cambio, si la respuesta a la pegunta está condicionada a la información que solicito de otra persona, la entrevista o el cuestionario me ayudarán mejor a recoger los datos.
Como puede verse en el cuadro 7.2, los diferentes procedimientos y técnicas ce investigación permiten recoger datos desde el sistema perceptual e interpretativo del investigador, solicitar información desde la perspectiva de los participantes, contrastar la perspectiva que sobre un problema tiene el investigador a partir de las opiniones y juicios de los participantes en el estudio o utilizar al propio investigador o a las partici¬pantes como fuentes de información sobre sí mismos en el desempeño de determinad-tareas en un contexto determinado.

Cuadro 7.2: Clasificación de los procedimientos y técnicas de recogida de datos según quiénes solicitan aportan la información.
Los procedimientos y métodos de observación y encuesta con mayor nivel de estructuración (v.g. entrevistas estructuradas, listas de control, sistemas de signos, sis¬temas de categorías) permiten recoger y contrastar información utilizando como esque¬ma de referencia la propia interpretación del investigador. En cambio, los procedimien¬tos y métodos con un nivel más bajo de estructuración (v.g. entrevistas no estructuradas o etnográficas, diarios, técnicas de grupo, etc.) facilitan la recogida de información to¬mando como referencia el esquema de significados que proporcionan aquéllos que aportan la información.
Concretemos algo más la pregunta anterior con otras cuestiones alternativas: 1) en una sesión de clase, ¿con qué frecuencia atiende el profesor a un niño integrado?; 2) ¿el niño integrado solicita ayuda del profesor?; 3) ¿en qué grado aceptan los com¬pañeros al niño deficiente?; 4) en la clase de hoy, ¿cómo se ha enseñado a los deficien¬tes el concepto de número?; 5) ¿qué percepción tiene el profesor de lo ocurrido esta mañana en el aula?; 6) ¿qué ha ocurrido esta mañana en la clase de integración? Todas estas preguntas pueden contestarse acudiendo a datos proporcionados por la observa¬ción, sin embargo, cada una de ellas se adecúa preferentemente a un sistema distinto: la primera a un sistema de categorías, la segunda a una lista de control, la tercera a una escala de estimación, la cuarta a una observación descriptiva, la quinta a un diario y la sexta a un sistema tecnológico (una grabación en audio y/o vídeo).
Como puede verse en el cuadro 7.3, los procedimientos y técnicas de recogida de datos pueden adaptarse a los objetivos que se fija el especialista. En la construcción de muchos de estos procedimientos y técnicas es, precisamente, la intencionalidad de quien hace la investigación la que determina su carácter más o menos estructurado o el grado en que se guía la respuesta de los sujetos. Así, podemos encontrar que un mismo procedimiento puede utilizarse para describir una situación, contrastar una explicación o modelo, interpretar lo que otros piensan o hacen , analizar la conducta o las creencias de investigadores o participantes o ayudar a que las personas implicadas en una investigación tomen conciencia de un problema o de sus posibles vías de solución.

Cuadro 7.3: Clasificación de los procedimientos y técnicas de recogida de datos según los objetivos establecidos por el investigador.
Podemos complicar aún más las cuestiones anteriores y preguntarnos además si estamos dispuestos a recoger datos implicándonos en mayor o menor grado en la situación observada, de modo que nuestra observación se sitúe en el continuo participante- no participante (ver cuadro 7.4).
Imaginemos un planteamiento similar en el caso de que se solicite información de otros para responder a nuestras preguntas. De nuevo las metas que se persiguen en i investigación y las cuestiones a considerar van a precisar una recogida de datos a través de cuestionarios, entrevistas o escalas de diferente formato, con declaraciones o utas también diversas. También, nuevamente, el tipo de información que recojamos estará determinada por el rol que se asuma, el investigador irá a contrastar en otros (colaboradores, sujetos) su interpretación del problema, introduciendo para ello propios conceptos; el participante tratará de negociar significados, los conceptos.

Cuadro 7.4: Clasificación de los procedimientos y técnicas según el grado de implicación del especialista en la recogida de datos.
van emergiendo del intercambio de datos con los demás participantes; de igual modo la información se verá afectada por el rol que se asuma.
Lo importante en cualquier caso es que el investigador y los participantes, sobre todo en los diseños elaborados desde un enfoque de investigación-acción, sean cons¬cientes de los roles que pueden plantearse en la investigación y de) papel que determi¬nados procedimientos y métodos de recogida de datos pueden jugar para perfilarlos o para desdibujarlos; y, de igual modo, hay que tener en cuenta que la elección de un de¬terminado procedimiento de recogida de datos puede favorecer la presencia de ciertos roles en el trabajo de campo y el establecimiento de un determinado status para inves¬tigadores y participantes.
Pero además no basta con recoger información. Ésta ha de quedar registrada de modo que permita una revisión y un análisis posterior por parte de investigadores y/o participantes. Según el foco de interés del estudio, el registro puede cobrar formas muy diferentes (ver cuadro 7.5).

Cuadro 7.5: Clasificación de los procedimientos y técnicas según el modo en que se registra la información recogida.
Los registros anecdóticos pueden permitirnos conservar fragmentos de escenas Significativas de la clase, aunando la descripción del hecho con su interpretación. Si se pretende, en cambio, hacer una descripción momento a momento de los acontecimiento que tienen lugar en el contexto más amplio de una institución educativa o en el más limitado de una clase, el registro detallado de esos acontecimientos mediante las notas de campo pueden sernos de mayor utilidad. De igual modo, la transcripción completa de una entrevista o de sus partes más significativas, ofrece al investigador una información crucial para validar las hipótesis de su estudio. Por otra parte, los sistemas tecnológicos resultan más adecuados si lo que pretendemos es un registro de carácter permanente que sitúe los acontecimientos de la clase dentro de un continuo de sonido magnetófono, de imagen (fotografía) o de ambos a la vez (vídeo). Este último medio, resulta un excelente soporte para registrar la realidad analizada como un todo en movimiento. Fácilmente manipulables se adecúan a fines diversos en un proceso de investigación incluso cuando lo registrado se utiliza como base para plantear una entrevista, puede aportar nuevos datos al investigador sobre el problema de investigación.
CUESTIONARIO
SELECCIÓN Y MUESTREO
Instrucciones: En la primera parte del cuestionario hallarás preguntas abiertas, en la segunda parte subraya la respuesta que consideres correcta y, en la tercera, relaciona los conceptos con su descripción.
1. ¿Qué entiendes por selección de informantes?
2. ¿Quiénes son los informantes clave?
3. Cuáles son los dos grupos de estrategias según Goetz y LeCompte utilizados para la selección de informantes
a) selección por cuotas, selección exhaustiva
b) casos típicos-ideal, muestreo teórico
4. ¿Cuál es la estrategia utilizada en la selección de casos típico-ideal?
a) La selección basada en el caso ideal-típico puede definirse, por tanto, como un procedimiento en el que el investigador idea el perfil del caso mejor, más eficaz o más deseablede una población y, posteriormente, encuentra un caso del mundo real que se ajusta a aquél de forma óptima.
b) Se trata de una estrategia de selección netamente secuencial y vinculada al desa¬rrollo de la fase de interpretación de los datos en una investigación.
5. Coloca en el paréntesis el número que corresponda a la descripción.
( ) Es, precisamente, el criterio para juzgar cuándo debe detenerse el proceso de selección de los diferentes grupos o informantes que tienen que ver con una categoría de análisis.
1.saturación teórica
2.casos múltiples
3.lógica de replicación
6. Coloca en el paréntesis el número que corresponda a la descripción.
( ) Aquí los sujetos que forman parte de la muestra no fueron seleccionados independientemente unos de otros
( ) La conducta de los seres humanos es producto de múltiples causas y, por lo común, nunca se puede atribuir a una sola
( ) Se usa cuando se poseen dos muestras aleatorias independientes una de otra, dos grupos diferentes
( ) En el primer caso, el diseño se asemeja al de dos muestras independientes, pero se cuenta con varios grupos para establecer comparaciones, mientras que en el diseño de dos muestras independientes, solamente se cuenta con dos grupos.
( ) Se utiliza principalmente en estudios descripti¬vos o exploratorios,
1. Diseño de una sola muestra
2. Diseño de dos muestras independientes
3. Diseño de dos muestras relacionadas
4. Diseño de más de dos muestras independientes o relacionadas
5. Diseño factorial
CUESTIONARIO ESTRATEGIAS DE RECOGIDA DE DATOS
Instrucciones: En la primera parte del cuestionario hallarás preguntas abiertas, en la segunda parte subraya la respuesta que consideres correcta y, en la tercera, relaciona los conceptos con su descripción.
7. ¿cual es la definición del proceso de recogida de datos?
8. ¿Qué es lo que da valor a los datos que se recogen?
9. la información se recoge a partir de
a) La forma en que el in¬vestigador percibe e interpreta la realidad - La perspectiva de los demás participantes en la investigación
b) La forma en que el investigador no percibe y no interpreta la realidad – la perspectiva de los demás participantes en la no investigación.
10. cual es el procedimiento que facilita la recogida de datos?
a) Los procedimientos y métodos de observación y encuesta con mayor nivel de estructuración (v.g. entrevistas estructuradas, listas de control, sistemas de signos, sis¬temas de categorías) permiten recoger y contrastar información utilizando como esque¬ma de referencia la propia interpretación del investigador.
b) los procedimien¬tos y métodos con un nivel más bajo de estructuración (v.g. Entrevistas no estructuradas o etnográficas, diarios, técnicas de grupo, etc.) facilitan la recogida de información to¬mando como referencia el esquema de significados que proporcionan aquéllos que aportan la información.
11. Relaciona las columnas con las letras correctas
a) objetivos
b) procedimientos y técnicas
( ) Cuestionarios, observación no estructurada, entrevista no estructurada, escala, inventarios...
( ) Ayudar a que otros tomen conciencia
( ) Diario, documento, biografía, entrevista no estructura¬da, historia de vida
( ) Contrastar una explicación
12. relaciona las columnas con las letras correctas
a. finalidad del registro
b. procedimientos y técnicas
( ) Conservar con todo detalle toda la información
( ) Diario, incidentes críticos, registro de mues¬tras, notas de campo
( ) Conservar lo significativo
( ) Notas de campo, transcripciones de entrevistas
2.2.2 SELECCIÓN Y MUESTREO
SELECCIÓN Y MUESTREO
INTRODUCCIÓN
En las actividades de investigación científica y tecnológica es muy útil el empleo de muestras. El análisis de una muestra permite inferir conclusiones susceptibles de generalización a la población de estudio con cierto grado de certeza (Holguin y Hayashi, 1993).
Al desarrollar un proyecto de investigación “el total de observaciones en las cuales se esta interesado, sea su número finito o infinito, constituye lo que se llama una población,” (Walpole y Myers, 1996, p. 203). La muestra es una pequeña parte de la población estudiada. La muestra debe caracterizarse por ser representativa de la población.
De acuerdo con Briones (1995) “una muestra es representativa cuando reproduce las distribuciones y los valores de las diferentes características de la población..., con márgenes de error calculables,” (p. 83).
Los anteriores conceptos reflejan que al analizar una muestra se esta aplicando la inferencia estadística con el propósito de “... conocer clases numerosas de objetos, personas o eventos a partir de otras relativamente pequeñas, compuestas por los mismos elementos,” (Glass y Stanley, 1994, p. 241). En términos generales la información que arroja el análisis de una muestra es mas exacta incluso que la que pudiera arrojar el estudio de la población completa.
1. SELECCIÓN DE INFORMANTES
La selección de las personas que facilitan al investigador la información nece¬saria para comprender el significado y las actuaciones que se desarrollan en determina¬do contexto tiene, en la investigación cualitativa, unas características claramente diferenciadoras. Este proceso no se basa-como en otros enfoques de investigación- en el supuesto de que todos los miembros de una población dada tienen el mismo valor como fuentes de información y, por tanto, la elección de alguno de ellos es mera cuestión de azar. Los informantes considerados en una investigación cualitativa se eligen porque cumplen ciertos requisitos que, en el mismo contexto educativo o en la misma po¬blación, no cumplen otros miembros del grupo o comunidad. Lo que se cuestiona, por unto, es la idea misma de población, de grupo indiferenciado de personas con unas características definitorias comunes.
Frente al muestreo probabilístico la investigación cualitativa propone estrategias de selección de informantes que suponen una selección deliberada e intencional. Las personas o grupos no se seleccionan al azar para completar una muestra de tamaño n, se eligen uno a uno de acuerdo con el grado en que se ajustan a los criterios o atributos establecidos por el investigador. Incluso, en algunos estudios se elige a una sola persona o institución como caso y, desde luego, nunca a partir de una tabla de números aleatorios.
La selección de informantes tiene en la investigación cualitativa, con la ex¬cepción de algunos estudios de caso único, un carácter dinámico. Es decir, el proceso de selección de informantes no se interrumpe sino que continúa a lo largo de toda la inves¬tigación, valiéndose de estrategias diferentes según el tipo de información que se necesita en cada momento. Como consecuencia, este tipo de selección de informantes también puede definirse como fásico, dado que su desarrollo tiene lugar en más de una etapa o momento de la investigación. Y, por ende, se trata de un proceso secuencial, que comienza generalmente asociado con la elección de fenómenos que resultan prioritarios para continuar vinculado al estudio de fenómenos que emergen continuamente a lo largo de la investigación.
Por las características ya apuntadas puede deducirse que la selección de infor¬mantes en la investigación cualitativa no responde a un esquema o plan de acción fijado de antemano, más bien es fruto del propio proceso que se genera con el acceso al campo del investigador. Se trata de un procedimiento a posteriori que se va definiendo con el propio desarrollo del estudio. Igualmente, este tipo de selección se caracteriza porque realiza un proceso de contrastación continua, en el que los datos aportados por uno o varios informantes se replican a partir de la información que proporcionan los nuevos grupos o personas seleccionados.
1.1. CONOCER A LOS INFORMANTES Y DEFINIR UNA ESTRATEGIA DE SELECCIÓN
Cuando el investigador inicia un proceso de acceso al campo, una de las prime¬ras actuaciones en ese proceso está dirigida a identificar y caracterizar a los individuos y grupos que forman parte de un contexto dado. Le interesa conocer quiénes son las personas que conviven e interactúan en el marco de una clase, una institución o una comunidad dadas, cuáles sus ocupaciones, a qué ideas y perspectivas responden sus actuaciones y, desde luego, cuál es su modo de entender los fenómenos y hechos a los que están vinculados. Para ello, como ya se ha analizado en el capítulo VI, el investiga¬dor utiliza procedimientos como el vagabundeo o la construcción de mapas sociales, espaciales y temporales.
Seleccionar a los informantes de su estudio no resulta una tarea fácil. Unos, por ejemplo los tratantes de extraños, parecen saber más de lo que realmente conocen de una escenario, incluso no tienen acceso a informaciones fundamentales para entender determinados hechos y modos de comportamiento. Es probable que el investigador se apoye en ellos para conocer a otros miembros más relevantes del grupo o institución. Otros, sólo pueden aportarnos una información muy general, posiblemente la misma que darían a cualquier persona en una situación de encuesta. Seguramente el investiga¬dor los utilizará si desea administrar algún instrumento para recoger información de carácter general -un cuestionario o una entrevista estructurada-. Un tercer grupo, menos numeroso estará formado por personas que conozcan bien la institución o la cultura estudiadas; algunos de ellos es posible que lleguen a ser colaboradores del investigador. Finalmente, el investigador buscará identificar a los «informantes-clave», aquellos miembros que destacan por su conocimiento en profundidad del contexto estudiado. Identificarlos no será fácil y requerirá no poco tiempo y esfuerzo por parte del inves¬tigador.
La selección de informantes puede definirse, por tanto, como una tarea continua¬da en la que se ponen en juego diferentes estrategias conducentes a determinar cuáles son las personas o grupos que, en cada momento del trabajo de campo, pueden aportar la información más relevante a los propósitos de la investigación.
Dos son los grupos generales de estrategias utilizadas para seleccionar a los in¬formantes (Goetz y LeCompte, 1988). En un primer grupo, cabría incluir aquellas estrategias que permiten localizar un grupo o escenario inicial que estudiar o que hacen posible la selección de ciertos elementos considerados relevantes en las primeras fases de la investigación. Dentro de este primer grupo de estrategias cabe incluir la selección exhaustiva, la selección por cuotas, la selección por redes y la selección de casos ex¬tremos, casos únicos, casos reputados, casos ideal-típicos o casos guía y casos compa¬rables. En un segundo grupo, podría encerrarse un tipo de estrategias netamente progre¬sivas y secuenciales, tales como la selección de casos negativos, la selección de casos discrepantes, el muestreo teórico y la selección y comparación de casos para la com¬probación de implicaciones teóricas.
Dada la excelente revisión que de estas estrategias se realiza en la citada obra de Goetz y LeCompte (1988: 98-103), en este capítulo vamos a centrarnos en la revisión si profundidad de dos de las estrategias citadas que nos parecen especialmente relevantes: la selección de casos típicos-ideal y el muestreo teórico.
1.2. LA SELECCIÓN DE CASOS TÍPICO-IDEAL
Se trata de un procedimiento muy útil en la selección de los informante-claves en una investigación. Como cualquier estrategia de selección, intencional o deliberada, requiere el desarrollo de un perfil de los atributos esenciales que debe cumplir el sujeto a elegir y la búsqueda de una unidad que se adapte a ese perfil. No obstante, la definición de esos atributos tiene un carácter claramente selectivo o diferenciador en la persona seleccionada: sólo un sujeto, el ideal, responde a los requisitos exigidos por el investigador. La selección basada en el caso ideal-típico puede definirse, por tanto, como un procedimiento en el que el investigador idea el perfil del caso mejor, más eficaz o más deseablede una población y, posteriormente, encuentra un caso del mundo real que se ajusta a aquél de forma óptima" (Goetz y LeCompte, 1988: 102). Una variante de la selección típica-ideal fue utilizada por Tikunoff y otros (1975) en su elección de 20 profesoress de escuela elemental que demostraron ser los más eficaces en la enseñanza de lectura y matemáticas. Otros autores como Hanna (1982) y Warren (1982) también han ensayado, aunque con suertes distintas, este procedimiento.
La ventaja de utilizar esta estrategia es que permite considerar la interrelación de un gran número de variables (rasgos), entre unas cuantas personas, que pueden resultar seleccionadas, en lugar de incidir sobre unas pocas variables predeterminadas en una población amplia poblacion (Agar, 1980). Esta estrategia de selección, por razones obvias, exige del Investigador un exhaustivo conocimiento de los posibles candidatos y de las circunstancias asociadas a su pertenencia a un grupo o institución. De igual modo, el investigador debe conocer los rasgos básicos que caracterizan a cualquier informante-clave el modo en que la carencia de alguno de ellos puede afectar al ulterior desarrollo de su estudio.
La selección del caso ideal-típico está también inevitablemente vinculada al proceso de investigación y, por ende, al diseño de la misma. Esta estrategia suele utilizarse en diseño de estudios de caso único, en los que la recogida de la información pivota de forma casi exclusiva en torno a un informante-clave. Las exigencias de tiempo y constancia precisas para completar la información que requiere el investigador, junto con el valor de los datos que aporta hace de este tipo de informantes "ejemplares únicos" en cualquier contexto de investigación.
1.2.1. La definición de atributos
El proceso de selección del caso ideal-típico comienza con la definición por el investigador de los atributos que definen el perfil ideal del informante-clave que se busca. Desde diferentes perspectivas se han apuntado algunos de los rasgos que per¬miten dibujar el "retrato robot" del buen informante. Así, Spradley (1979) establece unos requisitos mínimos que debe cumplir todo buen informante: profunda inculturización, es decir, el conocimiento exhaustivo, rutinario de una cultura; implicación actua¬lizada del informante en su cultura; y su carácter no analítico, o sea, su capacidad para utilizar términos y expresiones heurísticas no dimanadas de clasificaciones o categorías sociológicas. Junto a estos requisitos, con frecuencia se señala la necesidad de que el informante se halle verdaderamente interesado por el estudio (Agar, 1980), en una ac¬titud de "buena voluntad" para proporcionar información al investigador y con ca¬pacidad suficiente para transmitir verbalmente información cultural (Pelto y Pello. 1978). Pero, además, es necesario que el informante cuente con el tiempo libre suficien¬te para poder recoger, retener y transmitir información (Spradley, 1979; Agar, 1980).
En un estudio ya citado acerca de las teorías de los profesores sobre la evalua¬ción educativa (García Jiménez, 1991), en el que se utilizó esta estrategia para la selec¬ción de informantes-clave entre los profesores de un centro de enseñanza primaria, se apuntaron como rasgos básicos a estudiar: el número de años de experiencia en el cen¬tro como profesor del curso y/o materia que en ese momento estaba impartiendo; el grado de rutina que demostrara poseer en las tareas relacionadas con la evaluación de la enseñanza; el proceso que había seguido para desarrollar su conocimiento práctico acerca de la evaluación de la enseñanza; la capacidad del informante para realizar una descripción detallada del proceso evaluativo empleado; el grado en que utilizaba un lenguaje jalonado de elementos genuinos sobre la evaluación, generando términos y modelos heurísticos; la influencia que, sobre las actuaciones valorativas cotidianas y los acontecimientos evaluativos extraordinarios (exámenes), tienen el conocimiento práctico que posee el profesor sobre la evaluación de la enseñanza; la cantidad de tiem¬po libre de que disponía cada profesor; el modo en que lo veían sus compañeros en un plano personal y profesional; y, por las propias impresiones afectivas del investigador. Todos estos aspectos fueron analizados por el investigador según una relación directa, por ejemplo, a mayor grado de rutina en las tareas evaluativas o más tiempo libre, mejor informante. Pero este autor también planteó una relación inversa: a mayor nivel de preocupación demostrado hacia el proceso evaluativo menor calidad del informante. Otros autores también se han valido de atributos similares para seleccionar infor¬mantes-clave. Así, Yinger (1977) utilizó cuatro criterios como guías para buscar un participante en su estudio: en primer lugar, el profesor debía tener experiencia docente: en segundo lugar, se prefería a un profesor que hiciera una planificación abierta; también se tuvo en cuenta que fuera considerado un buen profesor por sus compañeros y •5 profesionales; y por último, el profesor debía trabajar en una clase que no estuviera compartida con otros docentes. Conners (1978) observó dos criterios para seleccionar los profesores que, de un modo voluntario, colaboraron en su trabajo: el que hubiesen recibido al menos un año de psicología educativa en sus programas de formación que tuviesen al menos dos años de experiencia docente. Este último criterio también fue seguido por otros investigadores (Woodlinger, 1980; Shroyer, 1981).
1.2.2. Buscar el caso típico-ideal
En una fase subsiguiente de esta estrategia de selección, el investigador intenta datos que le permitan conocer a los miembros de un grupo o institución y comprobar el grado en que se ajustan al modelo previamente definido. Las descripciones que otros informantes, las propias manifestaciones de la posible informantes-clave y a la apreciación del investigador son los datos que sirven de base para la selección. En el estudio de García Jiménez (1991) fueron entrevistados todos los profesores del centro en que se desarrolla su investigación y que impartían clases en el entonces denominado ciclo superior de la EGB (6°, 7° y 8° cursos). Las entrevistas, de entre media y una hora de duración, fueron analizadas siguiendo los criterios ya señalados, y se obtuvo un perfil de los profesores que recogía los aspectos más destacados de cada ellos. La valoración de dichos perfiles se realizó por el propio investigador, oída la opinión del director del colegio, ayudado por un experto.
Si un director tiene que seleccionar sólo un número muy reducido de profesores excepcionales, seguramente elegirá aquellos a quienes respalda suficiente evidencia. Sus elegidos -los profesores que separa con orgullo- pueden ser objeto atractivo de estudio si deseamos aprender algo sobre la enseñanza de aquellos que tienen la reputación de practicarla con gran habilidad (Jackson, 1975:141).
Es comprensible que determinados atributos tengan un mayor peso en la elección que otros. Así, el que los informantes tengan un profundo conocimiento del contexto educativo estudiado y de la problemática abordada, junto con la disponibilidad de tiempo el interés que demuestra por la investigación resultan determinantes. Para ayudar a la selección del informante-clave, pueden utilizarse matrices o cuadros en los que se sitúa la información relativa a cada uno de los atributos extraídas diferentes fuentes frente a los nombres de los informantes. El análisis comparativo simultáneo de todos los candidatos facilita la valoración de las ventajas e inconvenientes de la elección.
Pero como ya se ha comentado anteriormente, la selección de informantes es un proceso continuado. En ocasiones, el investigador puede recurrir inicialmente a varios informantes-clave antes de decidir cuál de ellos es el que mejor representa a los atributos del modelo previamente definido. Precisamente el trabajo junto con estos informantes ayudara al progresivamente las cualidades de cada ellos y a seleccionar el caso ideal-típico.
1.3. El muestreo teórico
Se trata de una estrategia de selección netamente secuencial y vinculada al desa¬rrollo de la fase de interpretación de los datos en una investigación. De hecho, el mues-treo teórico es un procedimiento propuesto desde el método sociológico de investi¬gación y asociado a la idea de generación de teoría fundamentada o teoría apoyada en los datos (Glaser y Strauss, 1967). En realidad, lo que con esta estrategia se persigue es identificar información -los informantes concretos quedan relegados a un segundo pla¬no- que permita contrastar las diferentes hipótesis que van surgiendo a lo largo del es¬tudio. Nuevos datos dan origen a nuevas explicaciones que, a su vez, requieren de infor¬mación que se debe rechazar o comprobar, verificar e integrar como parte de la inter¬pretación del problema analizado.
En términos de Glaser y Strauss (1967: 45), el muestreo teórico es "un proceso de recogida de datos para generar teoría a partir del que el analista a un tiempo recoge, codifica y analiza sus datos y decide qué nuevos datos debe recoger y dónde debe encontrarlos, en orden a desarrollar una teoría emergente". En realidad, el proceso de se¬lección de datos está controlado por el propio desarrollo de la teoría; cuando se recogen las primeras informaciones el investigador es probable que sólo cuente con algunas preconcepciones teóricas que guían su trabajo, pero tras reunir esos datos ya puede for¬mular algunas explicaciones y plantear las preguntas que guíen su trabajo ulterior. Es¬tos autores se refieren a este hecho diciendo que los investigadores, antes que estrate¬gias de muestreo estadísticamente depuradas, deberían desarrollar una sensibilidad teórica, es decir, una capacidad para buscar en los datos la respuesta a las preguntas que explican la realidad estudiada.
Dos son las cuestiones básicas que guían el muestreo teórico: ¿qué grupos o sub-grupos suponen un cambio en la siguiente recogida de datos?; y, ¿en respuesta a qué propósito teórico? (Glaser y Strauss, 1967: 47).
El criterio básico desde el que se realiza la selección de los grupos de com¬paración para descubrir teoría es, según estos autores, su relevancia teórica para el posterior desarrollo de las categorías emergentes. Un nuevo caso o grupo se elige en la medida en que aporta datos nuevos y significativos para explicar las hipótesis plantea¬das hasta ese momento. No es el azar ni son los atributos característicos del informante la clave para seleccionar cada nuevo informante o grupo de informantes o cada nueva institución social, lo que verdaderamente determina esa selección es la capacidad de tales informantes para ofrecer un cambio o una manera diferente de interpretar la reali¬dad respecto a la ya conocida. Se produce en el estudio, como consecuencia de esta estrategia, la continua inclusión de casos capaces de proporcionar explicaciones dife¬renciadas y de permitir el análisis comparativo base de la formulación teórica.
El análisis comparativo se realiza a diferentes niveles. Así, podemos hablar de un nivel conceptual asociado a la selección de cada nuevo informante o grupo, que resulta fundamental para determinar el tipo de comparación -más simple o más sustantiva- que puede realizar el investigador con los datos y la formulación misma de las hipótesis de trabajo que jalonan su estudio. Pero, al mismo tiempo, es preciso hablar del alcance explicativo que los datos tienen en relación con el contexto educativo del que tales infor¬mantes o grupos forman parte. Y, por último, la comparación de los grupos también ofre¬ce simultáneamente maximización y minimización de las diferencias y similitudes de los datos que aluden a las categorías de análisis que están siendo estudiadas en cada caso. Al minimizar las diferencias entre los grupos que están siendo comparados se incremen¬ta la posibilidad de que el investigador recoja muchos datos similares sobre una categoría de análisis dada, al tiempo que ayuda a establecer un conjunto definido de condiciones que caracterizan a una categoría. Al maximizar las diferencias entre los grupos de com¬paración, se incrementa la probabilidad de que el investigador recoja diferentes datos relativos a una misma categoría. En el cuadro 7.1 se presenta un esquema comparativo que analiza las consecuencias de los procesos de maximización y minimización.

Cuadro 7.1: Consecuencias de las diferencias entre la minimización y la maximización en la comparación t pupos al generar teoría (Glaser y Strauss, 1967: 58).
El proceso comparativo se detiene cuando se alcanza, lo que Glaser y Strauss 57: 61-62) denominan saturación teórica. El investigador que sigue una estrategia como el muestreo teórico continuamente está trabajando con múltiples informantes o grupos, implicados en múltiples situaciones educativas. Es un trabajo que requiere no poco esfuerzo comparativo por parte del investigador, que debe valorar cuántos informantes o grupos debería seleccionar para contrastar cada hipótesis o parte de su teoría, La saturación teórica de la categoría es, precisamente, el criterio para juzgar cuándo debe detenerse el proceso de selección de los diferentes grupos o informantes que tienen que ver con una categoría de análisis. La saturación, en el contexto de significado que estamos definiendo, viene a significar la imposibilidad para encontrar nuevos datos que añadan nuevas propiedades a una categoría. Alcanzada ésta la búsqueda de nuevos contextos y situaciones, o el trabajo con nuevos informantes y grupos, no proporciona ninguna novedad explicativa.
Cuando una categoría de análisis se satura el investigador trabaja para conseguir nuevos grupos que aporten datos a las restantes categorías de análisis, en un intento de lograr una saturación de todo el esquema interpretativo desarrollado en el transcurso de la investigación.
Este tipo de estrategias de muestreo está especialmente recomendada en aquellas situaciones de investigación en las que se pretende documentar perspectivas particulares ante un problema o proporcionar una interpretación holística que analice en profundidad las interdependencias observadas entre diversos elementos de un mismo contexto (Pat-ton, 1980). Resulta muy útil cuando se combina con algún diseño de estudios de casos múltiples. Este tipo de diseño supone utilizar "grupos de comparaciones múltiples para encontrar los tipos de estructuras sociales que hacen que una teoría o subteoría pueda ser aplicable" (Miles y Huberman, 1984:151). En realidad, se responde al propósito de in¬crementar el alcance de cada estudio al tiempo que se asegura cierta lógica de replicación de los hallazgos. Entendemos que la consideración de casos múltiples incrementa los grados de libertad y hace más plausible cualquier intento de generalización, dado que puede establecerse el rango de generalidad de un hallazgo o explicación y, al mismo tiempo, concretarse las condiciones bajo las que puede darse esta explicación.
Cada uno de los casos de una investigación de este tipo sería, en realidad, un es¬tudio total, en el que se persigue evidencia en función de hechos y conclusiones relacio¬nadas con ese caso; las conclusiones de cada caso son, más tarde, consideradas como información necesaria para la replicación con otros casos. De cada caso se eleva un informe en el que se recogen las proposiciones particulares demostradas (o no demos¬tradas). El cruce de casos indica el alcance de la lógica de replicación y explica por qué ciertos casos pueden predecir algunos resultados, mientras otros casos son buenos predictores de los resultados contrarios (Yin, 1984: 52).
2.3. Selección de muestras
Alude a un conjunto de decisiones relacionadas con el cuándo de la observación (duración total, distribución del tiempo o especificación de un punto de observación) que afectan a su representatividad.
En un proceso de observación debe especificarse la duración total de dicho proceso, además de la distribución del tiempo de observación. Este último elemento está condicionado por el objetivo de la observación y determina en buena medida la estrategia de recogida y registro a utilizar por el observador.
A )Selección por períodos de observación.
Su objetivo es el de especificar los limites generales dentro de los que se sitúan acontecimientos observados. Esta selec¬ción permite recoger información a través del tiempo (longitudinalmente) y en muchos momentos diferentes. Por tanto, facilita el acceso al orden temporal en que se manifiesta una conducta, permite "seguirla".
Las decisiones que deben adoptarse en este tipo de selección aluden a: la duración de las observaciones (un curso escolar, una hora, 30 minutos); su secuenciación (pe. desde que se inicia hasta que concluye una jornada escolar); y la distribución a lo largo del tiempo (p.e. todos los jueves, las tres primeras y las tres últimas semanas de curso-
Los problemas que pueden abordarse desde esta selección de muestras son los relativos al desarrollo de un proceso, actividad o programa educativo: ¿cuándo se inicia la actividad escolar?, ¿cuáles son las bases desde las que trabajan los grupos de alumnos?, ¿cómo se enseña a leer?
b) Selección por intervalos breves. Su objetivo es el de permitir que mediante la observación pueda explorarse una conducta específica. Las decisiones que deben adoptarse en este tipo de selección aluden a: cuánto debe durar el período de observación ( p.e. 30 minutos); cuándo comienza la observación (p.e. a partir del minuto 10 de clase) y cuantos intervalos deben tomarse como muestra a fin de que sean representativos (p.e. Intervalos de 3, 5, ó 10 minutos).
Los problemas que pueden abordarse desde esta selección de muestras son de r específico, de modo que la observación no proporciona respuestas explicativas si no solo descriptivas: ¿cuál es el porcentaje de tiempo que dedican los alumnos a reflexionar sobre el enunciado del problema vs. el porcentaje de tiempo que dedican a su resolución?
Debe tenerse en cuenta al utilizar esta selección cuál es la unidad de información adoptada en cada caso: la conducta, la conducta y el periodo de tiempo en que aparece… no hacer esta especificación puede llevarnos a contabilizar las frecuencias de aparición conducta en las que no se diferencie entre una sola manifestación conductual 15 segundos y cinco manifestaciones de esa conducta cada 3 segundos.
c) Selección de intervalos breves de tiempo. Su objetivo es el permitirnos explorar la aparición efectiva de una conducta o un acontecimiento específico. La descripción observacional aquí es tan simple que a través de ella sólo conocemos cuántas estado presente o ausente determinada conducta.
Las decisiones que deben adoptarse en este tipo de selección aluden al número s de muestreo dentro del período global de observación y a la duración de cada sección.
Los problemas que pueden abordarse desde esta forma de selección son los relativos a un recuento o enumeración de conductas. Así, p.e. ¿existen actividades divergentes en los primeros momentos de clase (10 primeros minutos), ¿Cuantas actividades individuales realizan los miembros de un grupo durante un trabajo colectivo?
Método de muestreo
De aquí se deriva el problema de la muestra; el método de muestreo es una parte de las unidades de análisis sobre las cuales se ha aplicado algún criterio de selección, con el fin de investigar ciertas características del universo total. Aquí es necesario aplicar una técnica de acuerdo con los objetivos del proyecto de investigación. El problema consiste en garantizar que la muestra o el subconjunto sea realmente representativo de la población total o universo.
Diseño de la muestra de la investigación cuantitativa
Una vez que surje el problema, que el investigador ha formulado su hipótesis, que cuenta con las variables y que ha determinado cómo las va a controlar, deberá elegir el diseño más apropiado para su trabajo. En razón de que existe una amplia bibliografía al respecto, abordaremos someramente el tema y el lector interesado puede recurrir a diferentes trabajos que incluimos en la biblio¬grafía general.
Para elegir el diseño, se necesita conocer el tamaño de la muestra. Se en¬tiende por población el conjunto de personas, sucesos o cosas con respecto a las cuales el investigador desea generalizar los resultados de su indagarían
Muestra es una parte o un subconjunto representativo de esa población que deseamos estudiar. Muestreo es el método para seleccionar las unidades de in¬vestigación. Por lo común, estas unidades son escogidas al azar, de tal forma que todos los objetos o sujetos puedan tener las mismas posibilidades de ser seleccionados como elementos representativos de la población que se estudia.
En las ciencias sociales, los diseños a los que más se recurre son:
1. Diseño de una sola muestra: se utiliza principalmente en estudios descripti¬vos o exploratorios, cuando es necesario conocer algunos aspectos relativos a una población, por ejemplo: enfermedades más comunes, nivel de ingre¬sos o estudios, ocupación, etcétera. Otra forma de utilización es cuando se realizan experimentos y se considera a la muestra como grupo experimental y a la población como control.
2. Diseño de dos muestras independientes: se usa cuando se poseen dos muestras aleatorias independientes una de otra, dos grupos diferentes que pueden ser de la misma población o de poblaciones distintas. Este tipo de diseño se emplea tanto en laboratorio como en campo.
3. Diseño de dos muestras relacionadas: aquí los sujetos que forman parte de la muestra no fueron seleccionados independientemente unos de otros, sino que existe una serie de puntos que los relacionan; en muchos casos, los mismos sujetos se estudian en diferentes investigaciones, por lo que deben funcionar como control y como experimental. Así se usan el pretest y el postest, investigación de antes y después.
4. Diseño de más de dos muestras independientes o relacionadas: en el primer caso, el diseño se asemeja al de dos muestras independientes, pero se cuenta con varios grupos para establecer comparaciones, mientras que en el diseño de dos muestras independientes, solamente se cuenta con dos grupos. En el otro caso, el diseño de más de dos muestras relacionadas es idéntico al de dos grupos relacionados, con la diferencia de que se tienen más de dos muestras relacionadas con alguna variable. Es un diseño complicado cuan¬do se trabaja con varios grupos, por lo que se aplica cuando se utiliza el mismo grupo en diversas situaciones.
5. Diseño factorial: la conducta de los seres humanos es producto de múltiples causas y, por lo común, nunca se puede atribuir a una sola. El diseño factorial permite abordar un conjunto de variables independientes; estos diseños se denominan de acuerdo con el número de variables y de los va¬lores de ellas por ejemplo: 2X2, 2X3, 3X4, etcétera.
Un buen instrumento de medición o recolección de datos debe contar con cier¬tos requisitos, como los siguientes:
1. Requisitos prácticos:
• Facilidad de construcción.
• Facilidad y economía de aplicación.
• Facilidad de interpretación de los resultados.
• Contar con bajo costo.
2. Requisitos técnicos:
a. Validez las técnicas de recolección de datos, para ser útiles, deben pro¬ducir información libre de errores sistemáticos, o sea, información vá¬lida.
b. Validez de contenido es el grado con el cual el instrumento contiene, examina o es representativo de los aspectos que pretende evaluar.
c. Validez de criterio es el grado con que un instrumento mide un aspecto llamado criterio externo, identificable, medible y de utilidad práctica.
d. Validez de constructo es el grado con el cual un instrumento mide un rasgo de conducta o dimensión no bien definida o identificable y sobre el cual no existen criterios externos disponibles para validar el instru¬mento de estudio.
Confiabilidad: exactitud y estabilidad de los resultados obtenidos al aplicar un instrumento. Esta cualidad es determinable cuantitativamente, según las carac¬terísticas del instrumento por medio de tres métodos:
a. El método de las pruebas paralelas, que consiste en elaborar dos pruebas semejantes, aplicarlas a un mismo grupo y comparar los resultados.
b. El método de test y retest, que se utiliza para instrumentos que pueden apli¬carse varias veces a los mismos sujetos (sin que los resultados sean afectados por la repetición de su aplicación).
c. El método de la división por mitades: se basa en aplicar el instrumento una sola vez y comparar los resultados obtenidos por dos mitades equivalentes. Este método se aplica cuando no se pueden aplicar los dos métodos ante¬riores.
Las normas: son la posibilidad que tiene un instrumento de ser administrado de forma válida a un conjunto relativamente numeroso de sujetos; en una palabra, son la capacidad de generalización del instrumento, así como la característica de estandarización que tienen los instrumentos y que se conforman por las tablas de instrucciones precisas que permiten comparar los resultados obtenidos por un sujeto con los resultados que pueden obtener, en promedio, con los resultados de un universo, con características específicas de una región o país.
Para concluir con la metodología cuantitativa, es necesario considerar que las técnicas estadísticas sean útiles para aplicarlas a fenómenos más bien está¬ticos, con elementos mecánicos y sin grandes relaciones entre sí; además, resul¬tan inadecuadas para fenómenos complejos y con alto grado de interacción.
En relación con la estructuración resulta importante abordar el tema pen¬diente de las estrategias, para realizar la revisión bibliográfica referente a la estructuración o desarrollo del marco teórico del trabajo de investigación.
INTRODUCCIÓN
En las actividades de investigación científica y tecnológica es muy útil el empleo de muestras. El análisis de una muestra permite inferir conclusiones susceptibles de generalización a la población de estudio con cierto grado de certeza (Holguin y Hayashi, 1993).
Al desarrollar un proyecto de investigación “el total de observaciones en las cuales se esta interesado, sea su número finito o infinito, constituye lo que se llama una población,” (Walpole y Myers, 1996, p. 203). La muestra es una pequeña parte de la población estudiada. La muestra debe caracterizarse por ser representativa de la población.
De acuerdo con Briones (1995) “una muestra es representativa cuando reproduce las distribuciones y los valores de las diferentes características de la población..., con márgenes de error calculables,” (p. 83).
Los anteriores conceptos reflejan que al analizar una muestra se esta aplicando la inferencia estadística con el propósito de “... conocer clases numerosas de objetos, personas o eventos a partir de otras relativamente pequeñas, compuestas por los mismos elementos,” (Glass y Stanley, 1994, p. 241). En términos generales la información que arroja el análisis de una muestra es mas exacta incluso que la que pudiera arrojar el estudio de la población completa.
1. SELECCIÓN DE INFORMANTES
La selección de las personas que facilitan al investigador la información nece¬saria para comprender el significado y las actuaciones que se desarrollan en determina¬do contexto tiene, en la investigación cualitativa, unas características claramente diferenciadoras. Este proceso no se basa-como en otros enfoques de investigación- en el supuesto de que todos los miembros de una población dada tienen el mismo valor como fuentes de información y, por tanto, la elección de alguno de ellos es mera cuestión de azar. Los informantes considerados en una investigación cualitativa se eligen porque cumplen ciertos requisitos que, en el mismo contexto educativo o en la misma po¬blación, no cumplen otros miembros del grupo o comunidad. Lo que se cuestiona, por unto, es la idea misma de población, de grupo indiferenciado de personas con unas características definitorias comunes.
Frente al muestreo probabilístico la investigación cualitativa propone estrategias de selección de informantes que suponen una selección deliberada e intencional. Las personas o grupos no se seleccionan al azar para completar una muestra de tamaño n, se eligen uno a uno de acuerdo con el grado en que se ajustan a los criterios o atributos establecidos por el investigador. Incluso, en algunos estudios se elige a una sola persona o institución como caso y, desde luego, nunca a partir de una tabla de números aleatorios.
La selección de informantes tiene en la investigación cualitativa, con la ex¬cepción de algunos estudios de caso único, un carácter dinámico. Es decir, el proceso de selección de informantes no se interrumpe sino que continúa a lo largo de toda la inves¬tigación, valiéndose de estrategias diferentes según el tipo de información que se necesita en cada momento. Como consecuencia, este tipo de selección de informantes también puede definirse como fásico, dado que su desarrollo tiene lugar en más de una etapa o momento de la investigación. Y, por ende, se trata de un proceso secuencial, que comienza generalmente asociado con la elección de fenómenos que resultan prioritarios para continuar vinculado al estudio de fenómenos que emergen continuamente a lo largo de la investigación.
Por las características ya apuntadas puede deducirse que la selección de infor¬mantes en la investigación cualitativa no responde a un esquema o plan de acción fijado de antemano, más bien es fruto del propio proceso que se genera con el acceso al campo del investigador. Se trata de un procedimiento a posteriori que se va definiendo con el propio desarrollo del estudio. Igualmente, este tipo de selección se caracteriza porque realiza un proceso de contrastación continua, en el que los datos aportados por uno o varios informantes se replican a partir de la información que proporcionan los nuevos grupos o personas seleccionados.
1.1. CONOCER A LOS INFORMANTES Y DEFINIR UNA ESTRATEGIA DE SELECCIÓN
Cuando el investigador inicia un proceso de acceso al campo, una de las prime¬ras actuaciones en ese proceso está dirigida a identificar y caracterizar a los individuos y grupos que forman parte de un contexto dado. Le interesa conocer quiénes son las personas que conviven e interactúan en el marco de una clase, una institución o una comunidad dadas, cuáles sus ocupaciones, a qué ideas y perspectivas responden sus actuaciones y, desde luego, cuál es su modo de entender los fenómenos y hechos a los que están vinculados. Para ello, como ya se ha analizado en el capítulo VI, el investiga¬dor utiliza procedimientos como el vagabundeo o la construcción de mapas sociales, espaciales y temporales.
Seleccionar a los informantes de su estudio no resulta una tarea fácil. Unos, por ejemplo los tratantes de extraños, parecen saber más de lo que realmente conocen de una escenario, incluso no tienen acceso a informaciones fundamentales para entender determinados hechos y modos de comportamiento. Es probable que el investigador se apoye en ellos para conocer a otros miembros más relevantes del grupo o institución. Otros, sólo pueden aportarnos una información muy general, posiblemente la misma que darían a cualquier persona en una situación de encuesta. Seguramente el investiga¬dor los utilizará si desea administrar algún instrumento para recoger información de carácter general -un cuestionario o una entrevista estructurada-. Un tercer grupo, menos numeroso estará formado por personas que conozcan bien la institución o la cultura estudiadas; algunos de ellos es posible que lleguen a ser colaboradores del investigador. Finalmente, el investigador buscará identificar a los «informantes-clave», aquellos miembros que destacan por su conocimiento en profundidad del contexto estudiado. Identificarlos no será fácil y requerirá no poco tiempo y esfuerzo por parte del inves¬tigador.
La selección de informantes puede definirse, por tanto, como una tarea continua¬da en la que se ponen en juego diferentes estrategias conducentes a determinar cuáles son las personas o grupos que, en cada momento del trabajo de campo, pueden aportar la información más relevante a los propósitos de la investigación.
Dos son los grupos generales de estrategias utilizadas para seleccionar a los in¬formantes (Goetz y LeCompte, 1988). En un primer grupo, cabría incluir aquellas estrategias que permiten localizar un grupo o escenario inicial que estudiar o que hacen posible la selección de ciertos elementos considerados relevantes en las primeras fases de la investigación. Dentro de este primer grupo de estrategias cabe incluir la selección exhaustiva, la selección por cuotas, la selección por redes y la selección de casos ex¬tremos, casos únicos, casos reputados, casos ideal-típicos o casos guía y casos compa¬rables. En un segundo grupo, podría encerrarse un tipo de estrategias netamente progre¬sivas y secuenciales, tales como la selección de casos negativos, la selección de casos discrepantes, el muestreo teórico y la selección y comparación de casos para la com¬probación de implicaciones teóricas.
Dada la excelente revisión que de estas estrategias se realiza en la citada obra de Goetz y LeCompte (1988: 98-103), en este capítulo vamos a centrarnos en la revisión si profundidad de dos de las estrategias citadas que nos parecen especialmente relevantes: la selección de casos típicos-ideal y el muestreo teórico.
1.2. LA SELECCIÓN DE CASOS TÍPICO-IDEAL
Se trata de un procedimiento muy útil en la selección de los informante-claves en una investigación. Como cualquier estrategia de selección, intencional o deliberada, requiere el desarrollo de un perfil de los atributos esenciales que debe cumplir el sujeto a elegir y la búsqueda de una unidad que se adapte a ese perfil. No obstante, la definición de esos atributos tiene un carácter claramente selectivo o diferenciador en la persona seleccionada: sólo un sujeto, el ideal, responde a los requisitos exigidos por el investigador. La selección basada en el caso ideal-típico puede definirse, por tanto, como un procedimiento en el que el investigador idea el perfil del caso mejor, más eficaz o más deseablede una población y, posteriormente, encuentra un caso del mundo real que se ajusta a aquél de forma óptima" (Goetz y LeCompte, 1988: 102). Una variante de la selección típica-ideal fue utilizada por Tikunoff y otros (1975) en su elección de 20 profesoress de escuela elemental que demostraron ser los más eficaces en la enseñanza de lectura y matemáticas. Otros autores como Hanna (1982) y Warren (1982) también han ensayado, aunque con suertes distintas, este procedimiento.
La ventaja de utilizar esta estrategia es que permite considerar la interrelación de un gran número de variables (rasgos), entre unas cuantas personas, que pueden resultar seleccionadas, en lugar de incidir sobre unas pocas variables predeterminadas en una población amplia poblacion (Agar, 1980). Esta estrategia de selección, por razones obvias, exige del Investigador un exhaustivo conocimiento de los posibles candidatos y de las circunstancias asociadas a su pertenencia a un grupo o institución. De igual modo, el investigador debe conocer los rasgos básicos que caracterizan a cualquier informante-clave el modo en que la carencia de alguno de ellos puede afectar al ulterior desarrollo de su estudio.
La selección del caso ideal-típico está también inevitablemente vinculada al proceso de investigación y, por ende, al diseño de la misma. Esta estrategia suele utilizarse en diseño de estudios de caso único, en los que la recogida de la información pivota de forma casi exclusiva en torno a un informante-clave. Las exigencias de tiempo y constancia precisas para completar la información que requiere el investigador, junto con el valor de los datos que aporta hace de este tipo de informantes "ejemplares únicos" en cualquier contexto de investigación.
1.2.1. La definición de atributos
El proceso de selección del caso ideal-típico comienza con la definición por el investigador de los atributos que definen el perfil ideal del informante-clave que se busca. Desde diferentes perspectivas se han apuntado algunos de los rasgos que per¬miten dibujar el "retrato robot" del buen informante. Así, Spradley (1979) establece unos requisitos mínimos que debe cumplir todo buen informante: profunda inculturización, es decir, el conocimiento exhaustivo, rutinario de una cultura; implicación actua¬lizada del informante en su cultura; y su carácter no analítico, o sea, su capacidad para utilizar términos y expresiones heurísticas no dimanadas de clasificaciones o categorías sociológicas. Junto a estos requisitos, con frecuencia se señala la necesidad de que el informante se halle verdaderamente interesado por el estudio (Agar, 1980), en una ac¬titud de "buena voluntad" para proporcionar información al investigador y con ca¬pacidad suficiente para transmitir verbalmente información cultural (Pelto y Pello. 1978). Pero, además, es necesario que el informante cuente con el tiempo libre suficien¬te para poder recoger, retener y transmitir información (Spradley, 1979; Agar, 1980).
En un estudio ya citado acerca de las teorías de los profesores sobre la evalua¬ción educativa (García Jiménez, 1991), en el que se utilizó esta estrategia para la selec¬ción de informantes-clave entre los profesores de un centro de enseñanza primaria, se apuntaron como rasgos básicos a estudiar: el número de años de experiencia en el cen¬tro como profesor del curso y/o materia que en ese momento estaba impartiendo; el grado de rutina que demostrara poseer en las tareas relacionadas con la evaluación de la enseñanza; el proceso que había seguido para desarrollar su conocimiento práctico acerca de la evaluación de la enseñanza; la capacidad del informante para realizar una descripción detallada del proceso evaluativo empleado; el grado en que utilizaba un lenguaje jalonado de elementos genuinos sobre la evaluación, generando términos y modelos heurísticos; la influencia que, sobre las actuaciones valorativas cotidianas y los acontecimientos evaluativos extraordinarios (exámenes), tienen el conocimiento práctico que posee el profesor sobre la evaluación de la enseñanza; la cantidad de tiem¬po libre de que disponía cada profesor; el modo en que lo veían sus compañeros en un plano personal y profesional; y, por las propias impresiones afectivas del investigador. Todos estos aspectos fueron analizados por el investigador según una relación directa, por ejemplo, a mayor grado de rutina en las tareas evaluativas o más tiempo libre, mejor informante. Pero este autor también planteó una relación inversa: a mayor nivel de preocupación demostrado hacia el proceso evaluativo menor calidad del informante. Otros autores también se han valido de atributos similares para seleccionar infor¬mantes-clave. Así, Yinger (1977) utilizó cuatro criterios como guías para buscar un participante en su estudio: en primer lugar, el profesor debía tener experiencia docente: en segundo lugar, se prefería a un profesor que hiciera una planificación abierta; también se tuvo en cuenta que fuera considerado un buen profesor por sus compañeros y •5 profesionales; y por último, el profesor debía trabajar en una clase que no estuviera compartida con otros docentes. Conners (1978) observó dos criterios para seleccionar los profesores que, de un modo voluntario, colaboraron en su trabajo: el que hubiesen recibido al menos un año de psicología educativa en sus programas de formación que tuviesen al menos dos años de experiencia docente. Este último criterio también fue seguido por otros investigadores (Woodlinger, 1980; Shroyer, 1981).
1.2.2. Buscar el caso típico-ideal
En una fase subsiguiente de esta estrategia de selección, el investigador intenta datos que le permitan conocer a los miembros de un grupo o institución y comprobar el grado en que se ajustan al modelo previamente definido. Las descripciones que otros informantes, las propias manifestaciones de la posible informantes-clave y a la apreciación del investigador son los datos que sirven de base para la selección. En el estudio de García Jiménez (1991) fueron entrevistados todos los profesores del centro en que se desarrolla su investigación y que impartían clases en el entonces denominado ciclo superior de la EGB (6°, 7° y 8° cursos). Las entrevistas, de entre media y una hora de duración, fueron analizadas siguiendo los criterios ya señalados, y se obtuvo un perfil de los profesores que recogía los aspectos más destacados de cada ellos. La valoración de dichos perfiles se realizó por el propio investigador, oída la opinión del director del colegio, ayudado por un experto.
Si un director tiene que seleccionar sólo un número muy reducido de profesores excepcionales, seguramente elegirá aquellos a quienes respalda suficiente evidencia. Sus elegidos -los profesores que separa con orgullo- pueden ser objeto atractivo de estudio si deseamos aprender algo sobre la enseñanza de aquellos que tienen la reputación de practicarla con gran habilidad (Jackson, 1975:141).
Es comprensible que determinados atributos tengan un mayor peso en la elección que otros. Así, el que los informantes tengan un profundo conocimiento del contexto educativo estudiado y de la problemática abordada, junto con la disponibilidad de tiempo el interés que demuestra por la investigación resultan determinantes. Para ayudar a la selección del informante-clave, pueden utilizarse matrices o cuadros en los que se sitúa la información relativa a cada uno de los atributos extraídas diferentes fuentes frente a los nombres de los informantes. El análisis comparativo simultáneo de todos los candidatos facilita la valoración de las ventajas e inconvenientes de la elección.
Pero como ya se ha comentado anteriormente, la selección de informantes es un proceso continuado. En ocasiones, el investigador puede recurrir inicialmente a varios informantes-clave antes de decidir cuál de ellos es el que mejor representa a los atributos del modelo previamente definido. Precisamente el trabajo junto con estos informantes ayudara al progresivamente las cualidades de cada ellos y a seleccionar el caso ideal-típico.
1.3. El muestreo teórico
Se trata de una estrategia de selección netamente secuencial y vinculada al desa¬rrollo de la fase de interpretación de los datos en una investigación. De hecho, el mues-treo teórico es un procedimiento propuesto desde el método sociológico de investi¬gación y asociado a la idea de generación de teoría fundamentada o teoría apoyada en los datos (Glaser y Strauss, 1967). En realidad, lo que con esta estrategia se persigue es identificar información -los informantes concretos quedan relegados a un segundo pla¬no- que permita contrastar las diferentes hipótesis que van surgiendo a lo largo del es¬tudio. Nuevos datos dan origen a nuevas explicaciones que, a su vez, requieren de infor¬mación que se debe rechazar o comprobar, verificar e integrar como parte de la inter¬pretación del problema analizado.
En términos de Glaser y Strauss (1967: 45), el muestreo teórico es "un proceso de recogida de datos para generar teoría a partir del que el analista a un tiempo recoge, codifica y analiza sus datos y decide qué nuevos datos debe recoger y dónde debe encontrarlos, en orden a desarrollar una teoría emergente". En realidad, el proceso de se¬lección de datos está controlado por el propio desarrollo de la teoría; cuando se recogen las primeras informaciones el investigador es probable que sólo cuente con algunas preconcepciones teóricas que guían su trabajo, pero tras reunir esos datos ya puede for¬mular algunas explicaciones y plantear las preguntas que guíen su trabajo ulterior. Es¬tos autores se refieren a este hecho diciendo que los investigadores, antes que estrate¬gias de muestreo estadísticamente depuradas, deberían desarrollar una sensibilidad teórica, es decir, una capacidad para buscar en los datos la respuesta a las preguntas que explican la realidad estudiada.
Dos son las cuestiones básicas que guían el muestreo teórico: ¿qué grupos o sub-grupos suponen un cambio en la siguiente recogida de datos?; y, ¿en respuesta a qué propósito teórico? (Glaser y Strauss, 1967: 47).
El criterio básico desde el que se realiza la selección de los grupos de com¬paración para descubrir teoría es, según estos autores, su relevancia teórica para el posterior desarrollo de las categorías emergentes. Un nuevo caso o grupo se elige en la medida en que aporta datos nuevos y significativos para explicar las hipótesis plantea¬das hasta ese momento. No es el azar ni son los atributos característicos del informante la clave para seleccionar cada nuevo informante o grupo de informantes o cada nueva institución social, lo que verdaderamente determina esa selección es la capacidad de tales informantes para ofrecer un cambio o una manera diferente de interpretar la reali¬dad respecto a la ya conocida. Se produce en el estudio, como consecuencia de esta estrategia, la continua inclusión de casos capaces de proporcionar explicaciones dife¬renciadas y de permitir el análisis comparativo base de la formulación teórica.
El análisis comparativo se realiza a diferentes niveles. Así, podemos hablar de un nivel conceptual asociado a la selección de cada nuevo informante o grupo, que resulta fundamental para determinar el tipo de comparación -más simple o más sustantiva- que puede realizar el investigador con los datos y la formulación misma de las hipótesis de trabajo que jalonan su estudio. Pero, al mismo tiempo, es preciso hablar del alcance explicativo que los datos tienen en relación con el contexto educativo del que tales infor¬mantes o grupos forman parte. Y, por último, la comparación de los grupos también ofre¬ce simultáneamente maximización y minimización de las diferencias y similitudes de los datos que aluden a las categorías de análisis que están siendo estudiadas en cada caso. Al minimizar las diferencias entre los grupos que están siendo comparados se incremen¬ta la posibilidad de que el investigador recoja muchos datos similares sobre una categoría de análisis dada, al tiempo que ayuda a establecer un conjunto definido de condiciones que caracterizan a una categoría. Al maximizar las diferencias entre los grupos de com¬paración, se incrementa la probabilidad de que el investigador recoja diferentes datos relativos a una misma categoría. En el cuadro 7.1 se presenta un esquema comparativo que analiza las consecuencias de los procesos de maximización y minimización.

Cuadro 7.1: Consecuencias de las diferencias entre la minimización y la maximización en la comparación t pupos al generar teoría (Glaser y Strauss, 1967: 58).
El proceso comparativo se detiene cuando se alcanza, lo que Glaser y Strauss 57: 61-62) denominan saturación teórica. El investigador que sigue una estrategia como el muestreo teórico continuamente está trabajando con múltiples informantes o grupos, implicados en múltiples situaciones educativas. Es un trabajo que requiere no poco esfuerzo comparativo por parte del investigador, que debe valorar cuántos informantes o grupos debería seleccionar para contrastar cada hipótesis o parte de su teoría, La saturación teórica de la categoría es, precisamente, el criterio para juzgar cuándo debe detenerse el proceso de selección de los diferentes grupos o informantes que tienen que ver con una categoría de análisis. La saturación, en el contexto de significado que estamos definiendo, viene a significar la imposibilidad para encontrar nuevos datos que añadan nuevas propiedades a una categoría. Alcanzada ésta la búsqueda de nuevos contextos y situaciones, o el trabajo con nuevos informantes y grupos, no proporciona ninguna novedad explicativa.
Cuando una categoría de análisis se satura el investigador trabaja para conseguir nuevos grupos que aporten datos a las restantes categorías de análisis, en un intento de lograr una saturación de todo el esquema interpretativo desarrollado en el transcurso de la investigación.
Este tipo de estrategias de muestreo está especialmente recomendada en aquellas situaciones de investigación en las que se pretende documentar perspectivas particulares ante un problema o proporcionar una interpretación holística que analice en profundidad las interdependencias observadas entre diversos elementos de un mismo contexto (Pat-ton, 1980). Resulta muy útil cuando se combina con algún diseño de estudios de casos múltiples. Este tipo de diseño supone utilizar "grupos de comparaciones múltiples para encontrar los tipos de estructuras sociales que hacen que una teoría o subteoría pueda ser aplicable" (Miles y Huberman, 1984:151). En realidad, se responde al propósito de in¬crementar el alcance de cada estudio al tiempo que se asegura cierta lógica de replicación de los hallazgos. Entendemos que la consideración de casos múltiples incrementa los grados de libertad y hace más plausible cualquier intento de generalización, dado que puede establecerse el rango de generalidad de un hallazgo o explicación y, al mismo tiempo, concretarse las condiciones bajo las que puede darse esta explicación.
Cada uno de los casos de una investigación de este tipo sería, en realidad, un es¬tudio total, en el que se persigue evidencia en función de hechos y conclusiones relacio¬nadas con ese caso; las conclusiones de cada caso son, más tarde, consideradas como información necesaria para la replicación con otros casos. De cada caso se eleva un informe en el que se recogen las proposiciones particulares demostradas (o no demos¬tradas). El cruce de casos indica el alcance de la lógica de replicación y explica por qué ciertos casos pueden predecir algunos resultados, mientras otros casos son buenos predictores de los resultados contrarios (Yin, 1984: 52).
2.3. Selección de muestras
Alude a un conjunto de decisiones relacionadas con el cuándo de la observación (duración total, distribución del tiempo o especificación de un punto de observación) que afectan a su representatividad.
En un proceso de observación debe especificarse la duración total de dicho proceso, además de la distribución del tiempo de observación. Este último elemento está condicionado por el objetivo de la observación y determina en buena medida la estrategia de recogida y registro a utilizar por el observador.
A )Selección por períodos de observación.
Su objetivo es el de especificar los limites generales dentro de los que se sitúan acontecimientos observados. Esta selec¬ción permite recoger información a través del tiempo (longitudinalmente) y en muchos momentos diferentes. Por tanto, facilita el acceso al orden temporal en que se manifiesta una conducta, permite "seguirla".
Las decisiones que deben adoptarse en este tipo de selección aluden a: la duración de las observaciones (un curso escolar, una hora, 30 minutos); su secuenciación (pe. desde que se inicia hasta que concluye una jornada escolar); y la distribución a lo largo del tiempo (p.e. todos los jueves, las tres primeras y las tres últimas semanas de curso-
Los problemas que pueden abordarse desde esta selección de muestras son los relativos al desarrollo de un proceso, actividad o programa educativo: ¿cuándo se inicia la actividad escolar?, ¿cuáles son las bases desde las que trabajan los grupos de alumnos?, ¿cómo se enseña a leer?
b) Selección por intervalos breves. Su objetivo es el de permitir que mediante la observación pueda explorarse una conducta específica. Las decisiones que deben adoptarse en este tipo de selección aluden a: cuánto debe durar el período de observación ( p.e. 30 minutos); cuándo comienza la observación (p.e. a partir del minuto 10 de clase) y cuantos intervalos deben tomarse como muestra a fin de que sean representativos (p.e. Intervalos de 3, 5, ó 10 minutos).
Los problemas que pueden abordarse desde esta selección de muestras son de r específico, de modo que la observación no proporciona respuestas explicativas si no solo descriptivas: ¿cuál es el porcentaje de tiempo que dedican los alumnos a reflexionar sobre el enunciado del problema vs. el porcentaje de tiempo que dedican a su resolución?
Debe tenerse en cuenta al utilizar esta selección cuál es la unidad de información adoptada en cada caso: la conducta, la conducta y el periodo de tiempo en que aparece… no hacer esta especificación puede llevarnos a contabilizar las frecuencias de aparición conducta en las que no se diferencie entre una sola manifestación conductual 15 segundos y cinco manifestaciones de esa conducta cada 3 segundos.
c) Selección de intervalos breves de tiempo. Su objetivo es el permitirnos explorar la aparición efectiva de una conducta o un acontecimiento específico. La descripción observacional aquí es tan simple que a través de ella sólo conocemos cuántas estado presente o ausente determinada conducta.
Las decisiones que deben adoptarse en este tipo de selección aluden al número s de muestreo dentro del período global de observación y a la duración de cada sección.
Los problemas que pueden abordarse desde esta forma de selección son los relativos a un recuento o enumeración de conductas. Así, p.e. ¿existen actividades divergentes en los primeros momentos de clase (10 primeros minutos), ¿Cuantas actividades individuales realizan los miembros de un grupo durante un trabajo colectivo?
Método de muestreo
De aquí se deriva el problema de la muestra; el método de muestreo es una parte de las unidades de análisis sobre las cuales se ha aplicado algún criterio de selección, con el fin de investigar ciertas características del universo total. Aquí es necesario aplicar una técnica de acuerdo con los objetivos del proyecto de investigación. El problema consiste en garantizar que la muestra o el subconjunto sea realmente representativo de la población total o universo.
Diseño de la muestra de la investigación cuantitativa
Una vez que surje el problema, que el investigador ha formulado su hipótesis, que cuenta con las variables y que ha determinado cómo las va a controlar, deberá elegir el diseño más apropiado para su trabajo. En razón de que existe una amplia bibliografía al respecto, abordaremos someramente el tema y el lector interesado puede recurrir a diferentes trabajos que incluimos en la biblio¬grafía general.
Para elegir el diseño, se necesita conocer el tamaño de la muestra. Se en¬tiende por población el conjunto de personas, sucesos o cosas con respecto a las cuales el investigador desea generalizar los resultados de su indagarían
Muestra es una parte o un subconjunto representativo de esa población que deseamos estudiar. Muestreo es el método para seleccionar las unidades de in¬vestigación. Por lo común, estas unidades son escogidas al azar, de tal forma que todos los objetos o sujetos puedan tener las mismas posibilidades de ser seleccionados como elementos representativos de la población que se estudia.
En las ciencias sociales, los diseños a los que más se recurre son:
1. Diseño de una sola muestra: se utiliza principalmente en estudios descripti¬vos o exploratorios, cuando es necesario conocer algunos aspectos relativos a una población, por ejemplo: enfermedades más comunes, nivel de ingre¬sos o estudios, ocupación, etcétera. Otra forma de utilización es cuando se realizan experimentos y se considera a la muestra como grupo experimental y a la población como control.
2. Diseño de dos muestras independientes: se usa cuando se poseen dos muestras aleatorias independientes una de otra, dos grupos diferentes que pueden ser de la misma población o de poblaciones distintas. Este tipo de diseño se emplea tanto en laboratorio como en campo.
3. Diseño de dos muestras relacionadas: aquí los sujetos que forman parte de la muestra no fueron seleccionados independientemente unos de otros, sino que existe una serie de puntos que los relacionan; en muchos casos, los mismos sujetos se estudian en diferentes investigaciones, por lo que deben funcionar como control y como experimental. Así se usan el pretest y el postest, investigación de antes y después.
4. Diseño de más de dos muestras independientes o relacionadas: en el primer caso, el diseño se asemeja al de dos muestras independientes, pero se cuenta con varios grupos para establecer comparaciones, mientras que en el diseño de dos muestras independientes, solamente se cuenta con dos grupos. En el otro caso, el diseño de más de dos muestras relacionadas es idéntico al de dos grupos relacionados, con la diferencia de que se tienen más de dos muestras relacionadas con alguna variable. Es un diseño complicado cuan¬do se trabaja con varios grupos, por lo que se aplica cuando se utiliza el mismo grupo en diversas situaciones.
5. Diseño factorial: la conducta de los seres humanos es producto de múltiples causas y, por lo común, nunca se puede atribuir a una sola. El diseño factorial permite abordar un conjunto de variables independientes; estos diseños se denominan de acuerdo con el número de variables y de los va¬lores de ellas por ejemplo: 2X2, 2X3, 3X4, etcétera.
Un buen instrumento de medición o recolección de datos debe contar con cier¬tos requisitos, como los siguientes:
1. Requisitos prácticos:
• Facilidad de construcción.
• Facilidad y economía de aplicación.
• Facilidad de interpretación de los resultados.
• Contar con bajo costo.
2. Requisitos técnicos:
a. Validez las técnicas de recolección de datos, para ser útiles, deben pro¬ducir información libre de errores sistemáticos, o sea, información vá¬lida.
b. Validez de contenido es el grado con el cual el instrumento contiene, examina o es representativo de los aspectos que pretende evaluar.
c. Validez de criterio es el grado con que un instrumento mide un aspecto llamado criterio externo, identificable, medible y de utilidad práctica.
d. Validez de constructo es el grado con el cual un instrumento mide un rasgo de conducta o dimensión no bien definida o identificable y sobre el cual no existen criterios externos disponibles para validar el instru¬mento de estudio.
Confiabilidad: exactitud y estabilidad de los resultados obtenidos al aplicar un instrumento. Esta cualidad es determinable cuantitativamente, según las carac¬terísticas del instrumento por medio de tres métodos:
a. El método de las pruebas paralelas, que consiste en elaborar dos pruebas semejantes, aplicarlas a un mismo grupo y comparar los resultados.
b. El método de test y retest, que se utiliza para instrumentos que pueden apli¬carse varias veces a los mismos sujetos (sin que los resultados sean afectados por la repetición de su aplicación).
c. El método de la división por mitades: se basa en aplicar el instrumento una sola vez y comparar los resultados obtenidos por dos mitades equivalentes. Este método se aplica cuando no se pueden aplicar los dos métodos ante¬riores.
Las normas: son la posibilidad que tiene un instrumento de ser administrado de forma válida a un conjunto relativamente numeroso de sujetos; en una palabra, son la capacidad de generalización del instrumento, así como la característica de estandarización que tienen los instrumentos y que se conforman por las tablas de instrucciones precisas que permiten comparar los resultados obtenidos por un sujeto con los resultados que pueden obtener, en promedio, con los resultados de un universo, con características específicas de una región o país.
Para concluir con la metodología cuantitativa, es necesario considerar que las técnicas estadísticas sean útiles para aplicarlas a fenómenos más bien está¬ticos, con elementos mecánicos y sin grandes relaciones entre sí; además, resul¬tan inadecuadas para fenómenos complejos y con alto grado de interacción.
En relación con la estructuración resulta importante abordar el tema pen¬diente de las estrategias, para realizar la revisión bibliográfica referente a la estructuración o desarrollo del marco teórico del trabajo de investigación.
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